Has logrado sentir el amanecer, miras el techo, pareciera tienes una pereza monumental, sigues recostada en esa cama que guarda singulares batallas, ese olor amaderado te invade, estas cansada de imaginar que debes de enfrentar una vez más todos aquellos dichos incómodos, piropos innecesarios, miradas lascivas, pero necesitas el trabajo para lograr ese viaje en pareja que tanto has venido planeando, las ilusiones son inmensas y en el fondo sigues escuchando el despertador que insiste te levantes, te arregles, te pongas ese uniforme y retomes esa actitud para triunfar. Carlos, madrugo con desesperación, se vistió con lo primero que encontró, te dejo quieta para no perturbar tu sueño, después de una noche de copas, él se sentía culpable, porque te prometió ya no bebería más, que ya no te insistiría en esas peticiones absurdas por sus tontos celos, te prometió que cambiaria, que ya no te gritaría, que te daría el lugar que merecías y que controlaría sus impulsos. Por amor le cre...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci