He decidió quedarme en la cama y que el mundo se convierta en una trifulca sin final. Hoy renunciare a mis obligaciones y compromisos, hoy me daré el chance de reírme de todos aquellos que dependen de mis firmas, me perderé y no contestare llamadas, estaré disfrutando de mis pensamientos autodestructivos y confiare que puedan resolver cada una de la situaciones que vayan surgiendo. Es justo y necesario me otorgue una pausa. Acomodare mis ideas mientras escucho esos audiolibros de autoayuda que compre hace tres años cuando estaba desempleado y cortándome las venas por esa mujer que se fue con mi socio, fueron momentos de desesperación, de no encontrarme, de no hallar respuestas, de girar por una cuerda floja, pero de repente sonó el teléfono, era la llamada que cambiaría mi vida. Recibir una enorme herencia de unas de mis tantas tías, la solterona, la que nunca supo que era el matrimonio, la que no quiso tener hijos, la que escapo de lo convencional, la que trabajo duro y guar...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci