Tacto de vida.


Una tarde fría y aburrida. Observaba en el televisor una de esas historias que hacían crecer que muchas encontrarían a su príncipe azul pero la realidad es que la realeza no andaba caminando como si nada por la urbe,  en las noticias anunciaban otra invasión por parte del ejército más poderoso del mundo,  en el canal cultural se transmitían algo sobre la cultura china y su presencia firme en el mercado occidental, solo unos minutos bastaron para que mi mente entrara en una infinidad de preguntas con respuestas subjetivas.

En ese momento comprendí que tenía todo lo básico en mi vida, aquello que me haría sobrevivir en espíritu, mi cartera se veía tan inflada por el exceso de tarjetas que guardaba ahí con el fin de sentirme rey en una tierra de ilusos consumidores pero eso si yo soberbio e ingenuo pensaba todo estaba resuelto. Apenas me podía mover el dolor era inmenso y la escena cruel, no precisamente porque yo era el divorciado amargado y con la idea que mi juventud estaba plena, lo terrible salía por debajo de aquella bata, era una tremenda sonda que me ayudaba a orinar, pero fue tan grande mi hombría que la próstata tuvo más ego que yo y me puso en tremenda osadía.

Si le hubiera hecho caso a los resultados y me hubiera realizado el tan temeroso examen de la próstata, hubiera sido un momento de susto y de vergüenza, quizá de negación y resignación pero yo siempre tan macho, tan estúpido creyente de los prejuicios. Mírenme en este sofá sobrio que es rellenado por mi rara forma, estoy solo, estoy indispuesto para ponerme en el papel de galán de telenovela y salir a buscar a mi María Isabel,  parece que una tropa marcho sobre mí, me siento  acongojado como los americanos ante el mercado chino y mis respuestas subjetivas podrían seguir hasta el punto  de creerme comunista cuando puedo oprimir un botón y apagar el televisor de última generación.

Este pequeño detalle me ha dejado sin la oportunidad de ir a ver a mis hijos en Bogotá y tendré que esperar hasta la primavera por razones de tiempo y eso que ya le pedí a mi ex esposa venga pero no, creo ella está contenta por lo que ahora me acontece aunque se justifica diciéndome está preparando su próximo enlace.

 ¿Pero que Hice mal?, sin más cuestionamientos les tengo las respuestas, soy un hombre aventurado que no tomaba en cuenta a la familia, yo los trataba como si fueran de mi propiedad y nunca admití un no por parte de ellos, siempre quise los mejor para ellos mandándolos lejos a estudiar y yo presumía de eso cuando debí estar cerca para escucharlos, siempre pensé que me tenían que servir porque era  el proveedor de todo y pensar que yo mismo me podía servir mi vaso de soda pero jamás lo hacía. Ahora que estoy entre los recuerdos que son escombros que me asfixian y que me condenan estar aquí viendo los charcos que se forman con la lluvia.

En conclusión así como no me revise la próstata no lo hice con mis relaciones humanas, las fui perdiendo por no detectar a tiempo que las estaba desgastando con mis actitudes que pensé eran acertadas y las idóneas, la altanería me fue devorando sin saber que tenía que ahorrar energías para buenos momentos que no ocurrieron por mi nula autocritica y mi afición por la perfección. Ahora de que me sirve tener tiempo si todos están lejos. Solo me queda convalecer y comenzar, tomar una ruta que llene de verdadera felicidad creyendo que la prioridad esta en lo humano.

Espero que tú ya hayas hecho tacto en tus relaciones y también en la próstata para que no tengas que pasar por todo lo que te he contado.

 

Comentarios

  1. Todo pasa por lago, en algún momento me perdí de mi mismo por creer tenerlo todo cuando no tenia nada, tarde lo comprendí y volví a comenzar y empece a cometer el mismo error... terminó a tiempo y decidí avanzar volviendo a unir las piezas de mi rompecabezas; siempre se puede volver a comenzar...

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