Cuestionario.


En este mundo todo se basa en controlar cuando la verdadera libertad es dejar fluir.
Hay momentos en la vida que nos sentimos atados y decepcionados por la actitud de los demás, simplemente eso pasa porque queremos tener el control y tener algunas situaciones a nuestro favor pero no es posible. En estos tiempos enfocamos todas nuestras energías al mundo exterior, nos desgastamos por las acciones de los demás, por lo que dicen, por como como se viste, por lo que creen y así caemos en la tremenda cárcel del control.
Si hacemos un ejercicio consiente de tomar la responsabilidad de que decisiones tomo, que respuestas le doy a la vida, que pensamientos construyo, que elijo para sentirme bien, si realmente hago un paréntesis y realizo esta tarea quizá vea el mundo de forma diferente. Cuando determinas algo y asumes una postura es porque ya la meditaste y la expresas, no puedes actuar con la cabeza llena de amenazas e ideas ardiendo para quemar a alguien.
No observamos con detenimiento y tampoco cuestionamos lo suficiente a nuestros pensamientos esto nos lleva a elecciones precipitadas y que tiene un costo muy alto en la dinámica diaria y esto nos lleva a ser juzgados por falta de madurez, coherencia, razón, empatía pero también tenemos que analizar a la otra parte en su afán de controlar por no cuestionarse con rigor y ser blando al momento de reaccionar.
Lo único constante en el mundo es el cambio entonces dejemos que las circunstancias caminen sin imaginar que aquello será un cielo o un infierno, dejemos de estar discutiendo con la realidad inmediata, interroguémonos que hemos pensado para estar en este momento así como estamos.
Buscamos por todos los medios deshacernos del estrés y el mal humor que sentencia a tener molestias en todos los sentidos, esos pensamientos que nos causan estrés deberíamos cuestionarlos hasta saber que nos quieren decir y así ellos no dejaran ir. Resolvamos las diferencias, problemas y discusiones insensatas sin pensar en el control, hablemos con franqueza, escuchemos con atención, no juguemos con las escondidillas para esquivar lo que se tiene que decir, si los involucrados están en un sano juicio no habrá heridas que curar solo pensamientos que cuestionar y creencias que cambiar para estar en paz.
No seamos problemas andantes creo eso no es la prioridad ni misión de ningún ser humano. Si ya meditaste y nacieron nuevas expectativas creyendo que eso funcionara adelante, si eso te alejara de querer controlar lo que no te corresponde y ya no te torturaras encerrándote en un espacio lleno de miedos y suposiciones entonces estas en un camino claro en tu mente.
Mis tormentos los invento yo y si en mi existe esa iniciativa entonces también puedo revertir todos esos pensamientos que he dejado pasar a la ligera y han hecho una guerra sin tregua es cuestión de querer parar la barbarie y empezar hacer lo correcto para que no afecte a terceros con mi impulsivo proceder.
Hay que creer en soluciones que nos dejen una sensación de satisfacción, hay que crear en nosotros un instinto de libertad sin censura, hay que ocuparnos de nuestro interior y después girar la mirada para saber que lo que está en el exterior no lo podemos controlar por ejemplo: el tránsito, la lluvia, el calor, el frio, el que alguien exprese algo que no va con nosotros, etc. No intentemos controlar nada y así evitaremos malgastar nuestra energía para enfocarnos de forma total a lo que nos atañe como individuos. Reitero cuestionemos lo que pensamos y elijamos lo que nos hará sentirnos íntegros.
Si yo creo que tú eres mi problema entonces estoy desequilibrado.
 

 

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