Imagínate.
Imagínate
si los padres no hacen su labor de educar bien a los hijos dejándolos hacer lo
que les venga en gana en este mundo ya descompuesto, imagínate dejarlos hacer
sus berrinches sin ponerles un alto, imagínate que tu no quieras hacer nada y después
esos lindos hijos te quieran sacar los ojos. Asusta la idea de no inculcar
humildad, cooperación, respeto entre nuestros niños y hacerlos crecer con la
idea que todo debe girar a su favor y que nada estará en su contra.
Esos
niños que hoy no tienen límites establecidos serán rebeldes sin causa, amantes
del autoritarismo y discriminación. Causaran destrozos de todos los tamaños posibles y quizá esos padres generosos
lo justificaran con el fin y la creencia que eso es amor del bueno. Corregirlos
eso es tener buen corazón ante los niños que actúan de forma incorrecta,
aquellos que desobedecen necesitan un llamado de atención al momento y los que
son adultos responsables sabrán hacerlo en el instante preciso para que un
monstruo no se desarrolle.
Si
quieres un mundo con muros y barreras imbatibles pues deja que esos niños
pataleen con el afán de cumplir sus caprichos, enséñales a desobedecer, incúlcales
que tiene el derecho de gritar, cúmpleles todos sus deseos por más innecesarios
que sean, ríete de sus groserías y somételos a la tonta idea de ellos son
superiores a los demás, temerosamente pienso que esos padres quieren un ejército
de tiranos haciendo de este mundo un infierno sin remedio.
Imagínate
niños sin escrúpulos que chantajeen a los adultos para controlar su espacio y tiempo,
imagínate esos padres robotizados para cumplir las indicaciones de los infantes
insolentes. Al final los niños forjan su carácter de lo que observan en casa y
lo repiten pensando que es lo adecuado en su entorno es decir si tu discriminas o maldices ciertas acciones
ellos harán lo mismo sin analizarlo porque eso es con lo que alimenta su ser.
Como
adultos debemos detener la indisciplina de los niños con acciones prudentes y
enseñar a reconocer los errores y saberlos enmendar, tenemos una tarea compleja
y ardua para componer en lo posibles los caminos que se han desviado por
aquellos adultos que crecieron con exigencias y reglas inquebrantables y ahora
eso lo desechan porque haría sufrir a los niños de estos tiempos pero creo que
es necesario determinar normas que hagan hombres de bien.
Un adulto
irresponsable formara niños insoportables. No consientas en todo momento, guía con
mesura, explica sin tapujos, da respuestas coherentes, invita al análisis, da
ejemplos indiscutibles y no los encapsules para que no le pase nada. Fomenta la
no violencia, crea un espacio de dialogo, construye un mundo donde hay que
compartir, no permitas que lo que ordenes se esfume como si fuera un juego más.
Si te
imaginas en un mundo desolado, donde todos se insulten y sean perseguidos por sus ideas, color de piel, creencia
religiosa, orientación sexual , por sus posturas políticas, que triste que en
nuestros días exista todo esto y nos olvidemos de los niños dejándolos hacer y
deshacer sin reformar esas actitudes que propician desigualdad, lamentos, discriminación,
pobreza espiritual, descontrol, inconformidad, siempre habrá tiempo para
sentarnos a reflexionar y cuestionarnos qué clase de adultos somos y que de qué
manera estamos educando a los niños que tenemos cerca.
Estos
niños que ves son el futuro y entonces que estamos haciendo para dejarles un
legado aceptable en términos de humanidad, estos adultos que somos que estamos
haciendo para que nuestros niños no crezcan desamparados y escasos de valores.
Se responsable de lo que te corresponde y comienza a corregir el desorden que
has dejado crecer, hazlo por amor.
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