Ver lo bueno de todo.
Se
feliz no porque todo sea bueno sino porque puedas ver lo bueno de todo. Mira
que he visto lo bueno de todas las personas y también su lado malo ese punto
que está repleto de capricho, soberbia y altanería. Una persona que peca de
estas actitudes puede llevar un momento genuino al cesto de la basura y después
sentirá culpa y pedirá perdón pero el hecho esta consumado.
Cuando
alguien sin escrúpulos hace que todo se nuble es complicado observar su lado
bueno siempre vendrá el malo y ahí quedara como referencia y todo lo que
despotrico vendrá una y otra vez a la mente y es difícil pasar por alto una acción
que modifico algo que debería ir al lado de los recuerdo gratos.
Así comenzó
este dos mil diecisiete con actos que entorpecieron el inicio y después uno tuvo que replantear
los hechos para no caer en aquello que dicen lo que empieza mal de la misma
forma culmina, y aprendes a detectar las prioridades y lo que no debes volver a
hacer. Entonces hoy que me enviaron la
frase con la que comencé este escrito creo que ese personaje omnipotente debería
reconocer sus errores y maravillarse de la oportunidad que tiene para cambiar
pero en mi perspectiva creo que quiere controlar a su manera y modo, temo
informar que eso no será posible.
Pero aquel
acto que en su momento fue mayúsculo fue superado por situaciones de verdadera
importancia que se debieron de atender inmediatamente y algunos días fueron
largos, de reflexión, de lágrimas y estos se terminaron para tener otros retos
que nos dieron sonrisas. El tiempo te presenta a cada persona para tener una
enseñanza, para que nosotros como aprendices absorbamos eso que nos haga crecer
y no detenernos por pequeñeces.
Dos mil
dieciocho debe ser un año con entrega, con optimismo y con un crecimiento
gradual que nos haga decidir de forma inteligente, no debemos caer en la confusión,
no podemos caer en un escenario de calamidad. No somos perfectos pero no
podemos arrojar piedras y después esconder la mano entonces seamos prudentes y
valoremos la amabilidad.
Despido
este año con alegría después de los dolores que me trajo, agradezco por todo lo
que me otorgo, quizá me dio mi merecido para darme cuenta que hay cuestiones
relevantes que se deben tratar con serenidad, un año en que los cambios
vinieron de golpe para hacerme despertar y comprender que hay una riqueza
inimaginable que hay que conquistar. Mis palabras quizá incomodaron pero es
preferible dejarlas escapar y hacer que lleguen a los oídos indicados para que
el dueño de ellos determine que es lo que funcional para su vida. Deje que la
humildad me cautivara, convertí mi impaciencia en un arte de espera, escribí inspirándome
en mi vida, lamente que la gente no quiera abrir los ojos, converse con
personas interesantes, negocie proyectos increíbles, mi atención se perfilo a
lo que hago y realizo en este mundo.
Soy feliz
porque veo lo bueno de las personas que me rodean y las acepto tal como son, me
ocupo de mi bienestar, me responsabilizo de mis decisiones y acciones, cuido
mis sentimientos y emociones, comparto mis ideas, escucho con cautela y busco
las soluciones que me mantengan integro. Espero que tú seas feliz con tus
elecciones porque así lo mereces, porque quiero lo mejor para ti, si en tu vida
hay distancias entonces recórtalas, si en tu vocabulario existe el odio y el
rencor entonces evítalo, si andas en busca del amor entonces espera que él te
encuentre, si solo piensas en lo material entonces renueva tus conceptos de tu olvidada espiritualidad.
Alguna
vez tu bondad inundo tu mundo pero en la balanza la maldad te gana.
Comentarios
Publicar un comentario