Eres diablo sin querer.
No tritures mi imagen en tu mente
solo porque has decidido ir por un camino diferente. Es una voz
con carraspera que me dice lo bien y mal que me he portado y me repite
una y otra vez esas decisiones que me han ubicado en donde hoy observo a otros pasar
desapercibidos con una telaraña abundante de emociones y preguntas.
Contestaciones diplomáticas
y cortantes surgen de ese cuerpo que no se rinde y que está al pendiente de los
movimientos sigilosos de los árboles y los insectos que viven en ellos,
persigue el rastro de los ladridos de aquellos perros adoloridos por el
abandono de sus amos, indaga si lloverá para poder salir y despojarse de toda
mancha de desconsuelo y despojo. Esos
ojos están irritados por entrar en
aquella gravedad densa de recuerdos y por callarse los cuestionamientos obvios
que solo perturban la ansiedad de un esqueleto frágil y tambaleante.
Esas sonrisas
fingidas provocan el alarido del publico confiado de una alegría efímera, esos
pensamientos que apuñalan nacen y mueren de repente, esas suposiciones que golpean
todo lo que hay a su paso dejando un ruido inconsolable en una noche de soledad
severa y de resignación constante, esos dichos que son de consuelo y de saber
que todavía queda algo en ese túnel de acontecimientos inesperados.
El insoportable calo
incita a desnudarse en esa cama que tiene hambre y sed, esas sabanas que tiene
un aroma peculiar y esas almohadas húmedas de desesperación son solo indicios
de que estas en un infierno que poco a poco has construido con gestos de desprecio,
altanería malograda y burlas sin compasión,
ahora no hay ni un vaso con agua que apague el incendio que está consumiendo
todos esos libros sin leer, todas esas ropas sin estrenar y esos momentos que
no quisiste vivir. Eres el diablo del paraíso
que imaginaste un día de verano y que sea prolongado hasta nuestros días, ya
solo eres maldad sin darte cuenta, solo queda el humor trastocado por una
inocencia que está perdida entre los campos devastados y los seres disecados.
Eres diablo sin
querer. Tu rostro parece ocultar una verdad irreversible y tu voz débil quiere
gritar lo que siente ese corazón quieto en un inundado callejón de hechos
fulminantes que te enseña todo lo que vendrá cuando este infierno caduque, quizá
habrá una esperanza que quiera acompañarte en una nueva aventura y regresar al
lugar del cual no debiste haber salido. Después de ser un diablo sin querer
serlo, quizá te esperen unas manos creativas que te lleven a reír hasta el amanecer,
a lo mejor te reencontraras con esa voz que me ha contado cuantas veces me has
maldecido porque la ira maltrata y contamina tu lado bueno. Sea
cual sea el próximo episodio espero que vuelvas a tu versión original y
te encomiendes a las creencias más sensatas rompiendo esas cadenas de rutina insípida
e inodora.
Sigo observando a través
de esta ventana que viene un huracán que arrancara hasta las estructuras más
fuertes, perturbara a todas las mentes pacíficas y traerá oportunidades
insospechadas pues ese diablo anda suelto hasta en los rincones más alejados.
Siente ese calor que se apodera de tu cuerpo dejando sudor a su paso, trayendo
bochornos incontrolables y perpetrando con voracidad al presente de los asistentes
y al minuto que cambiara destinos sin previo aviso.
Me siento magullado después
de que has intentado triturar mi esencia con todas las técnicas y ninguna ha
funcionado quizá porque tu bondad esta resistiéndose a que todo lo glorioso muera. A pesar de los días
calurosos y frías contestaciones aquí sigo esperando que despliegues tus alas y
te quites los cuernos que sin querer han lastimado uno que otro cuento con
ausencias e incomodidades absurdas, aquí seguiré esperando, evitando que el
fuego me alcance.
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