Los salvajes.
Que complicado
reiniciar y estremecerse con ese aroma tan particular. Estas en un escenario inundado,
hasta tus peores miedos se están ahogando ahí en medio de una crisis de
emociones que van rompiendo los moldes y el sistema, no hay remedio ante la
eminente catástrofe de una nueva era que parece será de descubrimientos insólitos.
Sabes que tienes la oportunidad para resguardarte o salir flotando como puedas
y llegar a la orilla.
Estas todo rasgado
de ese atuendo que era elegante y te daba un porte de seguridad infinita, ahora
estas postrado en una cama de arena que se va deformando, porque el peso de tus
angustias va en aumento, escuchas las olas del mar como se van rompiendo y se
van incorporando a lo que parece un abismo aterrador, pero solo se trata de una
lenta adaptación al mundo de lo salvajes que postean frases bonitas para
amortiguar los espantosos seres que habitan en esas figuras articuladas por
sombras y que piensan que todo mundo esta en su contra. Ironías de seres que
han sido despiadados y que hurgan las vidas ajenas con una magnifica estrategia
para que la nobleza resalte de forma ingrata y se enteren de lo acontece para después
untarlo en su mente necesitada de alegría y paz.
Querrán saber las
dos versiones porque están acostumbrados de esa manera a comprender que sucede
en la vida de los demás cuando la suya esta en un siniestro constante, es difícil
vivir entre los salvajes que solo quieren absorber energía para sentirse
poderosos y que su mafia persista en el intento de las bondades y vanidades. Un
perro ladra para distraer la atención de ese monigote atento a los movimientos
de las personas que van de prisa para no llegar tarde a sus destinos, sus
vicios sobresalen con singular descaro, sus actos están llenos de crueldad,
pero ellos no se percatan porque se van ahogando con esos miedos que has dejado
a la deriva.
Sigues reiniciándote
para darte cuenta de que podrías ser un salvaje más y que no hay antídoto para
evitar esa terrible realidad, todos piensan que la vida debe ser una batalla
entre perros y gatos, están equivocados y es una locura concluir que la guerra
es una alternativa para tener felices y expectantes a todos esos que no tiene
certeza de los que son. El aroma a madera remojada y licor predomina en la
atmosfera, es un aliciente para seguir buscando tesoros espirituales, para
entender que somos un suspiro, que nada es eterno y somos temporales.
Puede que estes acostumbrado
a ver todo de cabeza, pero es simplemente es un enfoque que puedes cambiar. Los
salvajes siguen regando el veneno, siguen cooperando para que haya divisiones y
todos se mal miren, no hay esperanza cuando te gusta gozar de la tragedia, no
hay una pizca de ternura cuando descubres que pareces un monstruo de piel
delgada y memoria herida. Hay un campo de contradicción entre el reinicio y el
fervor de los salvajes por querer arrebatar lo abstracto, existe una sólida composición
de enojo, sarcasmo y barbarie, solo hay torpeza en las palabras que se dicen a
medias y que no se cumplen.
Un antes y un después.
Que nos queda decir, que no debemos tener miedo cuando hay alertas encendidas,
que preferimos posar para una linda fotografía antes de pensar profundamente, que
decidimos vivir porque los caprichos son parte de la cotidianidad. Sabes que
estas cometiendo grandes errores, pero necesitas agarrarte con todas las
fuerzas de una realidad intensa y a la vez ambigua. Reinicias en medio de la incertidumbre
y obtienes el titulo merecido de ser un salvaje ejemplar y determinante.
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