Al son de las gotas.
Al ritmo de la lluvia entonamos nuestra canción favorita, nos miramos sin
complejos, nos damos un abrazo genuino y nos damos esos besos que cuentas
tantas historias acumuladas. Mi ser se expande a la verdad, a la frecuencia que
muchos no comprenden, voy separando de mi mundo aquello que es cuadrado y que
no entiende los límites, quiero ser responsable y feliz, tengo el poder de
decidir como amar y caminar por este sendero que florece con singular alegría.
Tomar riesgos es un método garantizado para descubrir que hay en esas
mentes soberbias y heridas, es una manera de inmiscuirse en el amor pleno y
sensato, tomar riesgos es hurgar en cada casillero y entender que en alguno habrá
un escenario real que nos pertenece, que nos incita a divagar en aquello que
nos causa una sonrisa pura y franca, tomar riesgos es enfocarnos en lo que nos
mueve y nos da la oportunidad de encender la maquinaria que por alguna razón se
detuvo.
Algunos atrevidos se sentirán ofendidos
por tus acciones, dirán que no hay sentido, que todo es un dolor de cabeza
constante, se perderán entre las nubes de nostalgia, se extraviaran sin tener
en cuenta que sus pensamientos son aplastantes y agobiantes, se someterán a la
obscuridad que han creado y que han argumentado con su vasta experiencia, se sentirán
lastimados por espinas imaginarias, se mortificaran por cosas que no ocurren y querrán
controlar lo que tengan a su alcance.
Ellos solo observaran cuales son las equivocaciones de los demás, ellos querrán
sentirse santos, ellos defenderán sus ideas, porque creen tener la razón, si su
verdad es efectiva entonces porque continúan en el tropiezo y en la escabrosa síntesis
de lo que no resulta, si su fórmula según funciona entonces porque siguen en la
condenada incertidumbre. Recurren a las compañías que son egocéntricas y que no
aportan paz, ni conocimiento, son entes que están para entretener y hacer un
circo espectacular, al final la función se acaba y todo sigue igual.
Al son de las gotas, mis lagrimas son de alegría y mi mente se despeja por
lo que siento, mi interior esta en una ecuanimidad precisa y mi intención es
que aquellos que están en esos moldes dolorosos despierten para que se den
cuenta que hay una majestuosa montaña que hay que escalar. Mi felicidad no te
debe de afectar, sabes que debes seguir en el camino de la generosidad y que
las respuestas están justo enfrente de ti, que no hay nada que señalar cuando
todo está claro, que comprendes, aunque sea a tu manera lo que esta pasando y tus
decisiones son respetables, así como tus puntos de vista.
Deja de remover las aguas cuando todo va tomando calma, deja de intervenir los
cables que trasladan información valiosa, deja de arruinar los planes escritos
por el destino, permite que la dicha atraviese todas las fronteras, no molestes
con absurdos, no traigas discordia, si quieres saber detalles pregunta y si
crees necesario guardar silencio pues hazlo. Todo lo que piensas es una madeja
multicolor que no te deja ver lo que realmente es, te aferras al discurso
anticuado y necesitas que los demás se pongan en un papel que no les
corresponde, dinamita de una vez todo lo que hay en esa bóveda y corre, todavía
hay tiempo para que entiendas y te empapes con la bendita lluvia.
Tarareamos nuestra canción favorita mientras tu estas quien sabe dónde,
quien sabe con quién, has preferido alejarte e introducirte en la selva que contiene
una atmosfera feroz, inestable y propicia para alimentar tus lamentos, después de
unos cuantos pasos te encontraras en un desierto, donde no hay agua y no hay
esperanzas de lluvia.
Comentarios
Publicar un comentario