El mes del reciclaje.
Aquel grito que nos rondara en
los próximos ¡Viva México! , no es un grito cualquiera es parte de nuestra
piel, de nuestra sobrevivencia, de nuestra hambre por ejercer la libertad y
tantas cosas. La mayoría espera la fecha de la independencia para brindar y
terminar como bultos empezando sin saber que celebran y despertando sin saber
que paso en esa noche de tostadas, pozole, tamales, chiles en nogada,
enchiladas, etc.
Los empresarios lucran con la
fecha para hacer sus rimbombantes fiestas con el pretexto de festejar de forma
desbordante lo que ocurrió hace más de
doscientos años , haciendo de la conciencia un mar repleto de alcohol y
colillas de cigarros perdiendo el sentido de lo valioso. Por la mañana se
escucha el trotar de las tropas al desfilar por el paseo de la reforma, hombres
y mujeres que se pusieron a la orden de la nación y puedo asegurar que por el
amor a la patria, y los demás alucinando la gloria en sus venas después de una
tremenda intoxicada y preparando el recalentado.
Ahora resulta que cada mes de
septiembre somos patriotas, amamos nuestros lábaros patrios, hacemos el honor a
los que nos han dicho son nuestros héroes, gritamos con todo el júbilo posible el
nombre del país, pero realmente amas a tu país, cuando no te informas, cuando
te quejas y no respetas otra ideología, cuando te crees más que los demás,
cuando solo gritas en el mes de septiembre y los demás meses eres un ciudadano egoísta
que forma parte de la lista nominal de un territorio donde la memoria corta es
un estandarte sólido, donde eres creyente de aquel refrán: “de que lloren en mi
casa es mejor que lloren en la tuya”, “de que mientras mi familia y yo estemos bien”,
“ que el gobierno haga lo que le corresponde”, en el fondo tiene sentido pero es momento de cambiar
la mentalidad y transformar nuestros entorno.
Nuestro sentido patriota es
reciclable cada mes de septiembre y nos hacen creer que aquellos personajes que
forjaron nuestra independencia erosionada pero existente, son los únicos que
merecen el honor de ser nombrados, cuando nosotros podemos ser los
protagonistas de un cambio y ser los que queden plasmados en la historia presente y también ser
recordados, pero hay mecanismos tiranos
que detiene todo intento de reformar la historia de este maravilloso país.
Ahora que el presidente de su
informe nos dirá cosas incomprensibles para la mayoría, dirá cifras que
sonaran que vamos por el camino correcto y que nos dirá
que seguirá trabajando. Nosotros también seguiremos trabajando y debemos
escribirnos en la frente que debemos de aportar nuestro granito de arena para
que esta enorme extensión de tierra
cambie de dirección y se abra la puerta de la equidad en una sociedad devastada
por los interés de los hombres que solo quieren generar fortuna a base de la
presionada realidad de una clase trabajadora marginada y vista como números.
Nos contaran que siempre andan
tras los malos y que hacen todo lo posible por capturar y acabar con los artífices
de las desgracias, pero ellos, los que se dicen los buenos, los que ejercen la
maniatada democracia para llegar al poder, ellos deberían ser evaluados para
saber si están haciendo bien las cosas por la sociedad que los eligió o
demandarles su renuncia.
Aquello de ser patriota está en discusión
y para debatir podría inventarme un mundo utópico donde las televisiones se
apaguen, los verdaderos culpables estén tras las rejas, los gobernantes se
pongan en el lugar del pueblo, donde los libros fueran el pan de cada día, que
la educación sea para ser humanos y no marionetas de un sistema.
Aquel ¡viva México! Que está
esperando a salir de tu garganta ojala lo hagas con la mente preparada para
cimentar la diferencia que nos traslade a una
perspectiva sin miedo al cambio y que
nos deje lejos del conformismo y el falso concepto de ser patriota.
Celebremos el grito de
independencia pero ya seamos conscientes, porque hay que estar orgulloso de ser
mexicano.
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