Sacando clavos.


Cuando aquellas alas que te dieron se quebraron con la fuerza del viento y con tu impulso violento por creer que llegarías al punto donde empezaste esta historia.

Aborrezco alguien se humille para obtener atención y buscar la aceptación de una presencia que solo le contesta por cortesía, me duele el ver que un ser que se ostenta de inteligente pierde toda claridad cuando acosa aquel anhelo que ya no volverá, reflexiono que fue lo que una parte dio a la otra para que la necedad reine, cuando entre esos individuos no queda nada, bueno queda lo que uno desea y el otro sobrelleva. Hay personas que hacen con su tiempo impactantes tragicomedias sin que ellos se den cuenta.

Que quede claro que la confianza, la amistad, la complicidad, son actos de amor que no se construyen de un día para otro, esto lleva un tiempo inimaginable para que tome firmeza y haya certeza que será duradero. La confianza es algo que se fecunda con una simpleza pero se forja con silencio y discreción, la amistad es algo que nace descubriendo afinidades y la complicidad es algo indescriptible y abstracto. No se pueden construir castillos en el aire cuando la historia entre dos estuvo llena de interrogantes, humillaciones, rechazos, es andar en un camino sin un fin específico.

Mírate el rostro cuantos puñetazos han sido con la intención de dejarte deforme y cuantas puñaladas has resistido, cuanto veneno corre por tus venas, cuantas neuronas han fallecido al pensar en la posibilidad de restituir la felicidad que con lágrimas sigues buscando y con un poco de alcohol en tu cuerpo te das valor para decirle que tan grande es tu locura por su terrenal alma. Me detengo para contabilizar las risas emitidas por esta historia picaresca y mordaz y que no se le ve fin.

Por eso yo no seré puente ni puerta para que lo trágico se mezcle con lo bondadoso, quien desee llegar al vértice pues tendrá que trabajar, esforzarse, relacionarse, claudicar y levantarse para llegar con humildad y prudencia aunque también es de sabios darse cuenta que es lo que no se va a conseguir y que hay que tomar otro rumbo para no perder tiempo pero pocos optan por esta decisión por cuestiones de ego y del espantoso que dirán. Prefieren seguir picando piedra y soportar el cansancio que esto conlleva. Pienso que la necedad no es igual a la perseverancia pero muchos se confunden o lo manejan a su conveniencia.

Es válido expresar lo que sentimos pero no podemos romper la línea entre lo que es políticamente correcto y lo ridículo. Debemos aceptar las derrotas y disfrutar los triunfos, comprendamos que estamos para ser felices y no para sufrir continuamente. En estas tragicomedias pasa que uno de los dos involucrados se pone una soga al cuello porque cree que nada será igual y el otro corre para disfrutar del mundo sin importarle lo que fue. Mientras uno conserva la esperanza, el otro toma cada oportunidad que se le presenta.

Podrás ir un paso adelante de los demás pero jamás le ganaras a tu conciencia, no podrás engañarla toda la vida por que el tiempo es contundente y este determina cuando llega el fin de cada historia, no necesariamente con la muerte pero si con hechos. Sigue añorando aquello que fue, sigue pensando en un regreso triunfal, sigue esquivando los obstáculos, sigue arriesgando tus sentimientos, continua escribiendo este enredo mientras algunos se dedican a tejer y sacando clavos con otros, mientras tú tienes limpia esa pared sin rasguños pero con un gran vacío.

Ponte unas alas nuevas y comienza otra historia.

 

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