Mientras las letras fluyen.
No
pongas restricciones a tu alma. No ates tu existencia a situaciones que sientes
y no externas, esas piedras que cargas sin necesidad de hacerlo y que quizá sea
un lastre de tu imaginación.
Hay
situaciones que te pueden incomodar y persistes en ese sitio sin encontrar la
forma de reacomodar aquello que se convirtió en una calamidad después de los
cientos de sismos que provocaste. Sin querer te conviertes en un ermitaño
huraño y desgastado en un mundo limitado donde las risas son esporádicas, el
aire es denso y las posibilidades son un abanico sin opción a ocuparse.
Aquella
soledad que te invade te puede llevar a la incoherencia, quizá no te gusta
cooperar con tu entorno pero satisfaces ciertas necesidades de lo que ahí
persiste, eres un ser con diversas máscaras, disfraces, estrategias las cuales
te van arrinconando y te lleva al hartazgo. No hay nada de sofisticación en un
actuar rebelde que cae en lo estúpido, no puedes hacer y deshacer a tu
conveniencia, no puedes asaltar a tu razonamiento de manera letal. Mientras las
letras fluyen por tu pupilas quizá no te des cuenta de la imperfección que hay
en el mundo y tú la magnificas con la falta de cortesía, cordialidad y
amabilidad.
Si este
rompecabezas no está resultando como debería entonces es momento de desistir o
despertar a la terquedad para inducir a las interrogantes que pueden llevarte
lejos, cerca, afuera o adentro. Lo que se debe tomar en cuenta es que los límites
están claros y si estos se rompen pues se encenderán las luces de alarma y el
caos será irremediable.
Los
seres humanos no debemos acumular tanta basura, no debemos alimentarnos de las
suposiciones que nos lleva a conclusiones sin lugar al debate. Las
contradicciones existirán pero estas se
pueden aminorar si la justicia en el actuar es tomada en cuenta. Observa que
causas te han llevado al punto en donde hoy despiertas y que acciones te
permitirán continuar en esta jungla que has edificado sin titubear, ignorando
los posibles escenarios, incrementando la adrenalina, rompiendo códigos, andando
con la careta de víctima y contando tu versión como si fuera la verdadera, la
única y la que deben de creer.
Entornos
grises que si difuminan al paso de los días, lo que era soleado ahora es
nublado, lo que era un lago hermoso hoy es una terracería mortal pero el show
debe de continuar. Mientras existan factores de sobrevivencia sin dejar de ser
visionarios y mostrar nuestra grandeza, saquemos esa garra para poner las
situaciones en orden, seguir en la lucha de estar bien encontrando la ruta para
llegar a las metas trazadas. No podemos ir cabizbajos y torturándonos por lo
que no es.
Sin
querer somos tiranos movemos la piezas a lo que nos produce satisfacción en ocasiones
somos egoístas y crueles pero si conocieran nuestros motivos, si se dieran
cuenta de sus acciones, si se detuvieran y reflexionaran las cuestiones serian
de otra manera. Algunos piensan que exiliarse de un territorio les hará bien,
los alejara de ciertas catástrofes, que pierden responsabilidad ante el mundo
del cual respiran pero también los aleja de buenos momentos, de manifestaciones
de alegría inevitables, de circunstancias de armonía y paz interior.
Respetable
las decisiones tomadas e intransferibles
las consecuencias. Hoy es un día lleno de destellos y acontecimientos que
marcara al trayecto a seguir. Ocupémonos de lo que nos concierne, los que quieren
tomar riesgos que lo hagan, quien quiere ver un escenario terrorífico están en
todo su derecho, quien no piense en soluciones pues que se quede así con los
brazos cruzados. Cada quien tiene la obligación de hacer la diferencia y encontrar
lo que le conviene.
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