Ir al contenido principal

El eco.

Crece el eco grosero de mis controversias e imaginaciones cíclicas que van de un despertar confuso hasta un sueño tenebroso. Observo como el dolor te vence pero sacas fuerza de lo profundo de tu ser y desespero enredándome de forma impecable con mi silencio.

Solo espero que los días transcurran y el tiempo prometedor asuste mis miedos que han vuelto con esos movimientos bruscos y molestias intrépidas que han escalado hasta disolvernos la sonrisa en una incertidumbre escalofriante. Comienzo a escribir una vez más con la mente en blanco esperando que existan oraciones a nuestro favor, que haya un argumento que nos deje un reflejo de esperanza, estos episodios nos dejaran un resumen de dicha e indiferencia, aparecerán los verdaderos y los falsos ahí quedaran en su rincón obscuro.

Esos girones de vestimentas blancas serán los que dictaminen y los que serán como ángeles que nos saquen del infierno incesante que nos quema en dudas y tinieblas nocturnas que no terminan al salir el sol solo aumentan y crecen con esa provocación agridulce que nos indica que hay situaciones por superar. No bastan unas palabras bonitas que quizá el viento se las lleve, no bastan cuando la desesperación es enorme y el episodio esta con un millón de cuestionamientos.

Hoy sonara el celular y escuchare una tenue voz que me dirá que todo estará bien antes de que eso pase me cepillare los dientes para regalar sonrisas, me rasurare para verme presentable, limpiare  mis gafas para no perder detalle de los acontecimientos, me pondré desodorante de manera consiente, planchare esa camisa para quitar las arrugas inesperadas que en mi cara volverán a la vida con mis tantas muecas de reflexión. Todos tenemos esperanzas en este calendario increíble y las sospechas de buenas noticias están latentes para disminuir el mal humor.

Cuando hayamos escapado de esta escena irónica de la vida quiero ir a la playa, observar como caminas en la orilla y el sol te pega en la cara sin que temas que la luz te lastime, quiero ver como la arena juega con tus pies y conversas con esa paciencia con la que se rompen las olas. Cuando nuestra huida se haya anunciado estaremos lejos, cenando en un lugar inspirador, brindando un exquisito vino tinto y haciendo un habitual show con música que describe senderos maravillosos.

Pienso y no me canso de pensar que esto apenas ha comenzado y estoy adelantándome al épico desenlace porque quiero sentirme seguro, quiero encontrar el regazo que me conteste con rotunda verdad, quiero que las letras no nos engañen y que el jardín florezca en tiempo y forma para que la primavera sea plena y entusiasta. No me canso de guardar mis monólogos que se desarrollan sin censura en esta batalla insaciable que me pone en el punto donde alguna vez muchos estuvieron y salieron cargados en hombros por su buena voluntad y su renglón de humanidad generosa. Hay quien no se detiene a observar la dimensión de las guerras que están desenvolviéndose, esas luchas individuales que se deben de reconocer por su poderosa dosis de aprendizaje, hay quien tiene solo tiempo para lo superficial y pasajero.

Aunque todo es temporal quisiera no seguir escribiendo este guion de absurdos temores y de retos misteriosos pero es parte esencial de mi existencia, de mi valiosa compañía que está llena de amor, de una familia unida, de amigos entrañables, de conocidos amables y de piezas sueltas que tomaran su lugar para salir airosos de este introvertido capítulo de repentino suspenso.

Hoy estoy sentado aquí escuchando los innumerables ruidos de la cuidad esperando un veredicto que solo hará que mi cuerpo este paralizado y escuchando una y otra vez ese eco estridente de mis acumuladas vivencias que hoy me servirán para sobrevivir y estar entero.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Un futuro inmediato.

  Insertas de nuevo ese chip que te mueve en todos los escenarios posibles, recolectas evidencias, intentas sacudir la órbita de cada situación para tener la ventaja de ganar, sabes que tienes todos los elementos que comprometen la estabilidad, te sientes orondo al saber que no hay escapatoria, que tienes la gran oportunidad de ejecutar una sentencia que vienes pensando desde hace mucho tiempo. No conoces la fatiga, la evitas, porque sabes que no puedes dudar ante lo que es una resolución satisfactoria, es la cumbre que has buscado en todos los contextos de una situación que te dejo herido y malhumorado, no hay trampas que ya te puedan dañar, es ahora o nunca. No quieres perder, quieres alzar los brazos y liberarte de aquellas sensaciones desastrosas que rompieron la veracidad de cada acción, recopilaste con sutileza todas esas palabras que se repitieron hasta cubrir tus pensamientos, no te asfixiaste, resultaste experto en resolver la ecuación y respiraste ante lo que parecía un z...

Ejercer compasión.

  Pues no se cumple la máxima de puertas abiertas y oídos atentos, eso es una farsa del tamaño del universo, es una gran incongruencia que ronda los minutos de la espera que dedico a alguien que al final no me atenderá, sus ocupaciones y percepciones no le permite otorgarme cinco minutos para saludar y expresar lo que viene en camino, al final no dejas el porcentaje que otros generan, eres parte de una planilla que debe dedicarse a sumar y reflejar resultados, no hay un interés en saber que es lo que te traes entre manos, no tienes pedestal en este santuario, hecho a la medida para todos aquellos que ponen alfombras y dicen frases rimbombantes. Es la cruel realidad de una metodología que resulta ser mecánica y matemática, aquí no hay reconocimiento y a pesar de los esfuerzos no voltean a verte, prefieren involucrar a los que llevan menos tiempo en el proceso, les dan de esas mieles para que se empalaguen y puedan ser manipulables, es un circulo que es amplio y repetitivo, es una ...

Sueño recurrente.

  Que frustrante es despertar y saber que no podre regresar al sueño donde la veo alegre y radiante. Hace mucho tiempo no soñaba con ella y lo lindo es que cada vez que aparece es solo para calmarme y los nervios no me alteren al punto de estallar. Últimamente he estado impaciente por cuestiones que son un puñado de situaciones fáciles de resolver, lo difícil son las personas que se aferran a descartar las alternativas que hay para facilitar los procesos. Al final entiendo que se quieren colgar medallas para tener el reconocimiento suficiente y así destacar, no importa a quien pisoteen o afecten, ellos quieren ser protagonistas y presumir de la eficiencia. Espero que pronto se den cuenta de el caos que arman por sus políticas de operación optima y entiendan que complican el trabajo de un centenar de personas, que no es conveniente se adopten procedimientos tediosos y que a futuro solo aportaran números que serán irrelevantes. Llegaron de repente y me desbancaron con sus innovador...