No abandonaré.
No
abandones cuando las circunstancias sean complicadas. Asume el reto y pon a
flote todas tus capacidades, analiza la situación y comprende que también puede
ser válido poner cierta distancia para no provocar un caos. No quieras convertir
el pantano en un desierto, solo se un espectador y mantente atento de las
alertas para correr y auxiliar si es necesario.
En ocasiones
exageramos los escenarios y pensamos que el mundo está al borde de una catástrofe
monumental pero confiemos que la serenidad debe de reinar y de esta manera
descubrir el umbral de la razón. No insistamos en ocasionar un sismo cuando
todo contiene calma y absoluta claridad. Quizá nuestra ayuda debe de esperar
para otro momento cada quien vive sus procesos a su gusto y a sus percepciones,
entonces no nos etiquetemos como excluidos simplemente esperemos que todo tenga
un orden prudente para actuar.
No
abandonare esta lucha porque el amor es fuerte y estará intacto aunque exista
una amenaza nuclear, estaré hombro a hombro porque comprendo estos nubarrones
que terminaran y vendrán días soleados, seré un vigilante y no seré presa de la
desesperación. Si te veo caer ahí me encontrare para continuar en esta travesía
de eso se tratan las nuevas oportunidades de vida, estas nos hacen encontrar
verdades y motivos para seguir creciendo sin temor a equivocarnos.
Alguna
vez me abandonaron en medio de proyectiles de pesadez e interrogatorios crueles
que me cansaban de forma inexplicable, los golpes de la soledad eran ingratos y
me hacían peligrar en mi eterna locura, mi escuálido sentido del humor se puso
obeso con el tiempo para comprender mi valentía y mi fortaleza. Se quedaron las
personas importantes, las que persisten en mis sueños, están los que me
acompañaran hasta el final de mis días mientras me dejan vivir mis luchas, mis
batallas y mis historias con una libertad majestuosa y reconocible.
No seré
promotor de una huida radical. Estaré despierto y seré transparente en este
camino de adaptación, de nuevas expectativas y de estrechar la mano a la
disciplina. No escapemos de la realidad cuando todo está dicho, no convoquemos
a la guerra de pensamientos cuando nuestro estandarte siempre ha sido la paz,
han existido infinidad de ventarrones que nos han querido arrancar hasta el último
gramo de esperanza pero nos hemos mantenido de pie. No renunciare al reacomodo de ideas y formulas, no tendré miedo cuando hay un mapa excepcional, no perderé
mi voz cuando siempre tengo algo que expresar.
El
desamparo no tendrá espacio en el punto en cual nos encontramos, seguiremos
picando piedra hasta alcanzar ese aire limpio que nos haga gritar sin miedo a
ahogarnos. Es un buen momento para rascar en nuestro interior y capitalizar
nuestro potencial como personas creando confianza y celebrar cada minuto como
decir te amo a cada instante.
No
seamos groseros y desatentos con lo que pasa, involucrémonos con esa viveza
integra en cada acto que realicemos, vamos a convencernos de cada nuevo día, tomemos los desafíos como procesos de crecimiento
y una oportunidad para hacer la diferencia.
Por ahora
no hay escombros que remover solo hay argumentos que nos hacen ratificar lo que
nos mantiene en este trayecto inverosímil y el entusiasmo no morirá por más
fuerte que la tormenta sea. No puede ser admisible la derrota cuando hay plenitud
y existe un ejército de almas que en silencio están al pendiente de nuestras contiendas
con el tiempo y la incertidumbre que nos amedrenta pero no nos detiene. No
abandones tu esencia cuando los relámpagos te provoquen taquicardia, yo estaré ahí para abrazarte y comentarte que los rayos caerán
muy lejos de nuestro parapeto.
Comentarios
Publicar un comentario