Una respuesta difícil de comprender.
Creo en
tus palabras tan firmes y seguras aunque después sales con una historia diferente
y es cuando doy un giro para comprender que cada quien actúa conforme a sus
intereses, intenciones y necesidades. Cuando sucede algo así uno debe ser ecuánime,
diplomático y cauto.
Confirmo
de golpe que nadie tiene el control de las acciones de los demás y me cuestiono
de tal manera y concluyo de forma contundente ¿por qué te molestas de mi actuar en algunas
circunstancias? si tú haces lo que se te da la reverenda gana y sin importar si
rompes dichos que alguna vez planteaste de forma maravillosa.
En
alguna ocasión alguien me dijo que hay que ser egoístas y realmente no puedo, el
ego es el condimento inexacto consumido por la mayoría por eso el mundo se está
pudriendo, por eso hay personas que se van quedando solas, por eso nacen los
malos entendidos, por eso las soluciones cada día están más lejos. Puedo tener
el mando de mi vida y fomentar lo bueno en todo aquello que me rodea, puedo
sumergirme en mis problemas y ser positivo para salir avante, puedo tantas
cosas aunque la tormenta sea cruel. Es como decir que no tengo ni in centavo,
para muchos es razón suficiente para perderse de vivir grandes momentos aunque
realmente tengan varios billetes en esa cartera en espera de una aventura insólita
y exuberante.
Por eso
dicen que prometer no empobrece y quizá sea una gran verdad como también se
comenta que hay que trabajar arduamente para alcanzar nuestros sueños. De ahora
en adelante reflexionare todo lo que dicen y lo que digo para no caer en
especulaciones, falsas ilusiones y tontas excusas. La vida es una y lo más
espectacular de ella es que cada quien puede hacer lo que mejor le convenga sin
importar la crítica aplastante e infernal que pueda nacer por acciones
desenfrenadas o atrevidas. Por eso no pido explicaciones aunque las personas
quieran por todos los medios expresarlas, que todo fluya sin estropear lo bueno
que está creciendo en este campo de historias increíbles y que nos tienen con
un suspenso exquisito que nos hace salivar sin remedio.
Pregúntame
como amanecí hoy y tendrás una respuesta
difícil de comprender, cuestióname sin
importar mi reacción y quizá te sorprenda mi mirada, encarame sin sentir miedo, sin
percatarte que estoy sensible, interrógame hasta el cansancio aunque no
escuches respuestas. Sigue caminando sintiendo ese calor asfixiante que solo te
hace beber para olvidar los bochornos que son parte de los cuentos que no salen
a la luz por decisión personal. Siente como escurre tu sudor mientras yo estoy
en un acto heroico de adaptación para seguir explorando este territorio hostil
y a la vez seductor. Atropella todo eso
que no te he dicho y quédate con tus impresiones que pueden ser equivocadas por
no acercarte a mi cuerpo aporreado por un dolor desconocido, un dolor
inexplicable que no se percibe pero que va recorriendo cada parte de mi loco
caudal de ideas.
No
hables cuando sabes que solo es para llenar el aire de palabras es mejor que
las contengas para esos instantes que valen la pena y que dejaran una satisfacción
inmensa. No te sientas mal por las acciones o decisiones de aquellos que sin
dudarlo te aman, no te flageles por cuestiones que no te corresponden. Sigo
creyendo en ti aunque seas un alma experta en decir una cosa y hacer otra, ya
no bebas de ese egoísmo y ese orgullo toxico, deja esos rencores para los que
son débiles de corazón. Siempre habrá motivos suficientes para actuar como se
nos dé la gana quizá sea porque estamos a contratiempo o porque nos sobra el
tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario