Lucha y revolución.

Cuando un ser humano entra en crisis por la circunstancia que sea siempre debemos tener la palabra exacta y la consideración de ayudar hasta donde podamos, debemos de ser cautelosos y resguardar el momento para no causar más sobresaltos.  Las crisis pueden ser gloriosas porque son causantes de aperturas inimaginables o hechos que pueden causar molestias descomunales pero habrá quien solo piense en sus intereses y no observe estos ciclones que modifican cada parte de un rompecabezas para después caer en una armonía infinita.

Cuando fallas es un acto que pocos pasan por alto y es cuando los señalamientos se multiplican de forma grotesca sin saber el fondo de esas actitudes bochornosas y caóticas, cuando fallamos es quizá porque el tiempo no nos alcanza, porque los planes se salen de contexto o los ánimos están por los suelos. Todos fallamos nadie es perfecto, creo antes de reclamar y entrar en crisis es mejor reflexionar, preguntar, escuchar y construir una conclusión certera y plena. Evitemos decir palabras que no tienen sentido en un momento de coraje o decepción, evitemos lastimar lo que puede estar intacto y no busquemos la culpa con tanto afán que esta solo tiene la finalidad de aplastar y carcomer las cuestiones buenas.

Quizá estar en crisis no justifica actos concretos,  pero si todos pensáramos igual la vida  sería atroz y gris. Ojala algún día comprenda todos mis tropiezos y tener esa maravillosa ventaja ante los que no se detienen y hacen controversias sin medir las resultados, espero que el tiempo me brinde esa dicha de encontrar el perdón para que los que en algún momento me han puesto el pie, han maldecido mi presencia y no dan crédito a mis logros, necesito sentirme feliz como hasta ahora, sin tener una ansiedad voraz, quiero reventar con mis pensamientos la mentira que ha destruido historias fantásticas y no quiero sentirme amenazado por esas voces que no desean que cuente los detalles de mis pesares y mis verdades vividas.

Fallo y fallamos es una constante de crecimiento, es una formula increíble que nos hace recapacitar y situarnos en el punto exacto. Hay palabras que incomodan por la estructura con las que son concebidas, hay diálogos que son dolorosos por la forma en que se desarrollan, hay momentos que deberían ser ligeros pero les damos un peso tan sofisticado solo para fregar. Quiero ser participe siempre de bellas historias pero estoy hecho de matices incalculables que hacen que por instantes de giros repentinos y otros espeluznantes. Me gustaría saber que tan humano eres y que grado de sensibilidad manejas en este mundo repleto de crisis, indiferencia, hambre, sangre, guerra, reclamos, desacuerdos, quisiera me dijeras en una frase que ten vulnerable te sientes en esta tierra que nos ha brindado amor, compasión, alegría, convivencia, cuéntame que nivel de arrepentimiento reconoces en este espacio  contaminado de hostilidad y calamidad.


No perdamos la esperanza entre tanta maldad siempre habrá una luz que nos dé un ciento de motivos para sonreír y después de exponer nuestros pensamientos negativos, nuestras inconformidades debemos estar serenos en cuerpo  alma, no podemos estancarnos en un fango que nos quiere tragar y arrebatar todo lo que hemos realizado en un campo con tantas posibilidades y probabilidades. Si fallas no te sientas mal porque siempre hay forma para enmendar las equivocaciones y las ausencias, la vida te llevara a encontrar ese lapso donde todo será celebración y festejo. Las crisis nos hacen morir y renacer para entender que somos débiles  pero si lo decidimos podemos ser fuertes e indestructibles.  Hoy muchos seres humanos han muerto en su lucha y otros han nacido para encontrar su revolución. 

Comentarios

Entradas populares