En seis años quiero ver...
Muchos han amanecido
nauseabundos porque sienten que un torbellino los arrastrara hasta infinitos
sitios que son inimaginables, pero ya estamos en el ojo del huracán y muchos
vamos anestesiados porque quizá estemos una inmensa burbuja donde las comodidades
son extraordinarias, pero al final es una burbuja y esta tiende a reventarse.
Un gobierno que
termina con infinidad de situaciones cuestionables y empezara otro con un tono
rebelde y aventurado que nos hará ver nuestra realidad en todos los planos
posibles. Un gobierno que pretende hacer girar la historia de un país donde la
tranza es un aspecto cotidiano de la vida, donde la indiferencia es el pan de
cada día, donde no hay cabida para una transformación digna y eficaz. Sera un
gobierno que deje todo a la opinión del pueblo, un pueblo ansioso por cambios
visibles y urgidos de esta cultura de la inmediatez que no en todo es factible.
Sera un pueblo que dirija las riendas del país sin un análisis que sustente
todo la funcionalidad de las cosas. Una época donde la moral tomara un papel importante y será parte de cada
despertar, de cada individuo y al final dejara la puerta abierta a lo
clandestino.
Quiero un México
libre en la toma de decisiones con responsabilidad del estado poniendo las
herramientas y los recursos necesarios para argumentar que es lo mejor para los
ciudadanos y no dejar todo a lo deriva, quiero un país donde los habitantes
piensen y se expresen sin el temor a la represión, deseo un gobierno certero y
que realmente genere un camino donde
haya espacios favorables de desarrollo. Quiero que todos nos involucremos aunque estemos en contra o a favor, que no persista el pues ya que, el pues ni modo.
Es necesario
despertar porque todavía seguimos en un sueño profundo. Los villanos seguirán rondando mientras los
valientes estén maniatados, las buenas intenciones se pueden transformar en
asquerosas ambiciones que nos lleven al caos de turbulencias ideologías, económicas
y políticas dejando en claro que al final cada quien ve por sus intereses. La
clase política seguirá gozando del poder mientras el pueblo se creerá que es
tomado en cuenta pero al final todo será un tributo a la ignorancia.
Si la comprensión no
funciona en nuestro ser terminaremos siendo aliados de la contradicción y si realmente
comprendemos pero no actuamos seremos participes de un llanto interminable. No
dejemos que los tonos grisáceos se apoderen de nuestros ideales. No dejemos que
las molestias se expandan en todo lo que nos rodea. No dejes que las náuseas te
tengan abrazado al retrete. Mejor levántate, lávate la cara y revisa tu lista
de prioridades, convéncete de lo que quieres para los tuyos y para ti, en un
escenario que está repleto de incertidumbre, busca ese rayo de luz que te de
serenidad.
Dejemos de ser
ignorantes y ocupémonos por el progreso de un país que necesita un respiro, una
oportunidad viable, no dejemos que un puño decida, comprendamos que no debemos
ser vistos como un montón de trampolines. Hagamos valer la igualdad y después catapultémonos
a la equidad anhelada y que ha sido mecanismo para embaucar a los que quieren
ser permeados con la esperanza prometida y que siguen en las mismas condiciones
de hace décadas.
No sé, pero hoy amaneció frío y nublado puede ser una señal o una tonta coincidencia por todo lo que está
por venir, pero pensare que el sol saldrá en un punto donde me convenza y me aliente a seguir en la lucha de tener un país
justo. Mientras a seguir trabajando y no acostumbrarme a las nefastas noticias
porque deben de existir en algún momento las buenas noticias.
En seis años quiero
ver un país feliz. Ya no quiero ver mi México
irritado, maltratado, burlado, saqueado, sometido, condicionado, pero realmente eso
depende si queremos ir de burbuja en burbuja y no sentir la vulnerabilidad o estar
dispuesto a vivir intensamente y hacer lo que nos corresponde.
Espero el tiempo me
alcance para ver lo que sucede, y saber quién ha fallado y quien tuvo aciertos.
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