El canto de los grillos.
Estos
grillos ya no me dejaran dormir por los próximos once meses. Comienza la época de
lluvia de ideas para buscar al triunfador de esa corona abollada y opaca, esa
corona deseada por aquellos que almuerzan un trozo de soberbia todos los días y
creen tener las condiciones idóneas para conquistar al pueblo harto y
entretenido por los métodos añejos.
No
faltara el candidato que se bañe en esperanza todas las mañanas, llamando
puercos a sus colegas, tratando de resarcir con verbo un pasado negro pero
engrosado de mucha experiencia para alcanzar el poder, habrá otros vestidos de azul
que entre ellos se rasgaran los trajes y los rezos con tal de salir vencedores
para enaltecer su imprudencia con diplomacia, pero créanme que tuve una triste
pesadilla donde veía que un ser con ojos claros, melena rubia y piel blanca será
quien gobierne este país destrozado entre tantos episodios obscuros, quizá sea
que venga del sur, quizá sea hijo de un difunto ex mandatario, pero en verdad
deseo que mi lúgubre sueño con toques de prehistoria sean truculentas
equivocaciones de esta mente alarmada por el canto de los grillos desafinados.
Habrá osados
que voten por la esperanza, otros por un cielo azul y los entretenidos entre
grandes maromas quizá voten por una revolución que se ha dedicado a aplastar a
las instituciones que ella misma creo con el fin de prosperar y desarrollar un
imperio que sea reducido a unos cuentos que se pasan las rebanadas de pastel
con cierto cinismo y nula sensibilidad. Todos se preparan con sus enormes
costales para cuando las bombas caigan tengan la oportunidad de levantar todo
aquello que tiene un valor incalculable, todos quieren un hueso que los
conserve en el juego de la demagogia y la burocracia.
Hay muchos
que buscan atajos para provocar el tropiezo del más fuerte, hay otros que no
encuentran la brújula para enmendar un discurso atropellado por sus célebres
personajes que se han dedicado a saquear todo lo que hay a su paso para después
crear una novela que se precipite al desenlace injusto que se olvidara en un
abrir y cerrar de ojos. Algunos mueren de hambre y otros se ponen en huelga de
hambre en conclusión la política es turbia y es un espacio donde las mañas son
los argumentos sólidos y contundentes transformando la sensatez en un circo con
animales salvajes.
Trato
de descifrar lo que se dice en el grillar pero no consigo comprender el
significado de esas claves y esos sonidos, trato de atraparlos pero todos huyen
sin darme la oportunidad de saber si lo que esa noche soñé es una realidad
inminente o será un error magistral aunque pensándolo bien ninguno de los
presidenciables se salva del escarnio y
el análisis preciso de los intelectuales. El miedo se empieza a fundir en mi razón
y desespero al no saber cuáles serán los guiones de esta carrera política manoseada
y señalada por esos dedos que solo hacen un chusco movimiento para distraerme y
perderme de los detalles.
Los grillos
parecen entonar una melodía de suspenso mientras las apuestas aumentan y aquel
teatro está a las expectativas de las multitudes para elegir al que no sea ni
el más malo ni el peor porque a decir verdad no hay ninguno bueno. Hombres y mujeres descalabrados entre los mítines
saldrán a manifestar su firme decisión para que la historia prosiga sin pena en
busca de gloria y los grillos se reproducirán
con el afán de seguir un tradición que al parecer no se romperá hasta que conozcamos
el fondo que esta realidad que se localiza entre la calamidad y la zozobra.
¿Quién
es el que anda Ahí?
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