El verde del pasto.
Con el
paso del tiempo te das cuenta de todo lo acumulado y te sorprendes del avance,
del retroceso o del estancamiento y es cuando debes cuestionarte de forma
directa y sin elogios, para darte cuenta en qué punto te encuentras. Hay hilos
que tuviste que reventar para sentirte libre y fuerte en esta línea que es
delgada y endeble.
Todos
los kilómetros recorridos seguramente te han dejado satisfacciones inmensas,
todos los rostros observados han enriquecido tu memoria y todo lo he escuchado
te ha envuelto en una masa espesa de tonificante que intenta transformar tu ser
pero te resistes porque eres de aquellos que no quieren cambiar y que vives con
miedo. Los logros que están escritos en tu piel son suficientes para despertar
de las pesadillas que con tu ingenuidad fabricas sin pensar que la obscuridad
es aliada de esta trifulca de eventos que están lejos de sentir el aire fresco y todo por sostenerte de esa
terquedad que te impulsa a la altivez sin escrúpulos.
No todo
el tiempo puedes estar riendo porque la vida también se trata de una pizca de
seriedad para responder de forma categórica todo aquello que crece como mala hierba
en tu cabeza, es válido pasar esas barredoras por tus rincones insospechados
con la finalidad de tocar fibras que te den la oportunidad de tener compromiso,
convicción, responsabilidad, determinación, decisión y disciplina que en
ocasiones escasea por tan mínimas excusas.
Siente el
amor que te das de forma permanente, siente esa sensación de placer y agradece
el que puedas parpadear esperando que la intensidad crezca para poder sonreír
sin vergüenza, observa también como el amor que otorgas hace que brille un jardín
de aromáticas flores que pueden prevalecer o al paso de las estaciones pueden
marchitarse, todo cuestión que tan cuidadoso seas para que la vida siga
brotando en un terreno donde han pasado siniestros y hechos imborrables.
La incertidumbre
es parte del libreto y el aburrimiento es una constante que debes de evitar
sacando el buen humor que engendras con gratitud cada vez que despiertas y vas
adormir, la pereza no debe quedarse en tus pensamientos porque te puede llevar
al hemisferio de amargura, la incongruencia te puede poner el pie si dejas
crecer las dudas que al final quizá te dejen tan indefenso porque no te
atreviste a expresar lo que sientes.
No te
sientas con el afán de reprochar cuando tú has decidido quedarte de brazos
cruzados cuando la vida espera para rellenarte de alegrías y nuevas
experiencias, no te quejes de lo que pasa cuando tú no intentas mover un solo
dedo para que esto cambie. La vida jamás estará resuelta porque todos los días debes
de esforzarte y crear motivos de superación, si crees que esta resuelta entonces
quizá no tengas más expectativas, ilusiones y sueños que perseguir, no prometas
lo que no vas a cumplir, no seas amante de pedir disculpas cuando las puedes
evitar.
Quita
de tus pensamientos toda aquella basura que no te deja reconocerte, limpia tu
alma y realiza una reflexión que te lleve a la desesperación que te exija abrir
esa puerta que parece oxidada pero que solo espera que llegues y la tumbes porque
siempre los cambios son buenos. Eso que llamas amor en verdad lo es o es parte
de un guion repetitivo y sarcástico que sabes que desenlace tiene pero lo estas
disfrutando, eso que sientes es real o solo uno más de tus caprichos, esto que estás
leyendo es parte de una reacción etílica que terminara en una jaqueca mientras allá
afuera la lluvia moja unos zapatos carísimos
y ocultan unos pies que lo único que desean es tocar el verde del pasto y lo húmedo
de la tierra.
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