Respuestas del destino.


Aquel prepotente exige que le sirvan de forma rápida y correcta porque cree que el dinero mueve todo su mundo cuando es tan mortal como aquel que por la cera va caminando. Si, la verdad es que la vida es un parpadeo, es lo que dura un aplauso para estar creyendo que seremos invencibles por el resto de nuestros días.

Es así como debemos hacer carburar nuestro intelecto que en ocasiones queda reducido por todo lo desechable que se ha vuelto el entorno, tenemos la obligación de priorizar lo que creemos significativo en el día a día. Quitemos esos pensamientos que nos estorban, que no nos dejan en paz. Evite las comparaciones, estas no deberían existir ya que todos van trazando su sendero con sus esfuerzos y sus herramientas y es cuando se debe compartir el conocimiento adquirido para todos estar agrupados rumbo al éxito que en ocasiones es subjetivo.

No seas arrogante lo material no significa que lo tengas todo porque es posible que interiormente estés hecho añicos, es por eso que no tenemos que acuchillar a la reflexión con nuestra altiveza, debemos entrar en ella y explorar todo lo que hemos dejado de hacer y  analizar si lo que hemos hecho es productivo. No dejes de luchar por aquello que amas, no te resignes entre añoranzas que consuelan pero que no curan esas heridas que se vuelven enormes y que te hacen recordar que no eres perfecto.

El ego en cualquier momento se puede desinflar y dejarnos en puros huesos. No permitamos que el tiempo pase con ese orgullo que solo se ríe de nosotros porque nos hace pensar que no se puede doblegar. Saquemos esa riqueza humana que nos ha hecho vencer las dificultades para mostrar nuestra autentica cara hacia lo que nos pertenece. No seamos necios, no queramos imponer nuestras ideas cuando quizá estamos equivocados.

No sabemos si en cinco o diez años estemos aquí. Detengámonos para acomodar los planes y consideremos todos los riesgos, restauremos el panorama, creemos nuevos escenarios, no excluyamos a los pilares que nos han hecho llegar hasta este punto. Todos nos hemos equivocado, en este renglón nadie puede mentir, quizá traigamos diversas justificaciones pero al final nuestros errores están ahí saludándonos para impulsarnos a la mejoría de nuestra actitud.

Confiemos en que todo saldrá conforme a nuestra proyección y si algo resulta mal pues afrontemos con firmeza y sigamos de pie. Si el prepotente sigue con la misma tónica quizá algún día recibirá respuestas del destino. No dejemos que las malas actitudes nos gobiernen y nos envenenen al grado de ser indiferentes y groseros con lo que acontece. Recobremos nuestra pasión por escuchar las historias de los demás, comprendamos que todos tenemos una opinión diferente respecto a los hechos, rompamos de tajo eso que se hace llamar odio y venganza.

No tomes este día como cualquier otro porque hoy alguien que quizá no tuvo la oportunidad de decir te quiero, de abrir los ojos y agradecer, no te martirices en ecos de persecución, no invoques tiranos donde no los hay, no te irrites por lo que no tiene sentido en tu tiempo, no te alejes de lo que has construido, no te enajenes con algo que crees que es para siempre cuando él jamás no es una buena opción.

El altanero se tropezara en cualquier momento y alguno de nosotros estará ahí para darle una mano y seguir caminando con entusiasmo, con efusividad y con esa armadura que en algún momento quedara olvidada porque sabremos que el presente es lo único que existe con el chance de poderlo modificar, ya que todo lo demás es historia o una remota posibilidad que quien sabe si llegue.

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