Preguntas.

 

La conversación se fue tornando en un minucioso interrogatorio, en ocasiones me sentía acechado por las preguntas directas, realmente en ese momento sentí que se desquebrajaba mi limite de confianza, no estoy acostumbrado a los cuestionamientos, así tan de repente, indagar todo lo que se pueda saber, es un hecho abrupto y descolocado. Simplemente mis respuestas eran escuetas, no tenía intención de hondar mucho, quería ser cordial y no quería ser altanero y dejar en el limbo una platica que podría ser el umbral de algo prospero.  La vida es de causas y el destino es una especie de línea que se rompe y se vuelve a recuperar, me entusiasma conocer personalidades que me puedan aportar historias y quizá luego escribirlas.

No comprendo para que necesite saber tanto, quizá me mande un paquete de libretas o un ciento de libros, quizá solo era simple curiosidad, de estrechar un vínculo de cortesía y dejar atrás lo insensible que somos. Le restó importancia porque tengo que plantear el regreso al mundo real, debo establecer una estrategia, tener un plan que me de la pauta de concretar un proyecto solido en la narrativa. Debo retomar el papel de fisgón para enriquecer mis escritos, ser buen escucha, un gran observador y tener tacto para perderme en los obscuros lienzos de cada persona. Caer en lo que detesto hacer preguntas con el sentido de tener datos, eso que no me agrada que hagan conmigo, lo tendré que hacer para desencadenar párrafos de mucha euforia e impacto.

Reviso el archivo y tengo anécdotas poderosas, pero expondría a los protagonistas y los dejaría flotando en la imaginación y lo que es irreal, los haría parte de un mundo sin coordinación, les quitaría su nombre verdadero, cambiara de ubicación el hecho, ya sabes para según despistar, aunque sabrían de qué se trata cuando los involucrados lean las primeras líneas.  Por eso cierro el cajón y comienzo desde cero a escribir, es lo mejor para que nada sea revelado, para que esos recuerdos hermosos lo sigan siendo, aunque la inspiración me grite y casi me obligue a contar esos manjares de la vida.

Retomando lo de los cuestionamientos en aquella platica, hay que darle oportunidad a la vida de conocer y hacer nuevas amistades, teniendo en cuenta los límites y fluir con trasparencia, no hay que cerrar puertas cuando estas por algún motivo se abren. Solo que se, que debe dejar cuajar la conexión de seres humanos, manteniendo un respeto y una franqueza. Son tiempos en los que, nos necesitamos los unos a os otros. Si las preguntas me acorralan, simplemente debes tener respuestas liberadoras. Si alguien se te hace conocido, en algún momento sabrás porque circunstancias solo es cuestión de que todo marche con serenidad, no hay que entrar en tormentas buscando eso que tanto queremos saber o resolver.

En esta mañana lluviosa todas mis ganas de escribir sobre días soleados se derrumban, pareciera una broma, pero realmente esto hace que me vuelque a las historias trágicas, de esas que tanto me gustan y que a diario existen en el planeta. Nuestra obligación es exponer en relatos lo que sucede para ir abriendo ese baúl que por circunstancias sospechosas están en el fondo de una laguna intransigente. Hay muchos que quieren ocultar esas verdades y otros quieren que vean la luz para hacer una transformación que valga el esfuerzo. todos los días debemos celebrar que estamos vivos y que tenemos la dicha de decidir nuestro estado de ánimo.

Sigue el bombardeo de preguntas. Creo es momento de meterme a mi trinchera para inventar personajes que reflejen la realidad en la que vivimos y simplemente ignoramos.

 

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