Quedémonos con la gente que amamos.
Ojalá supieras que
me ocupo de ti en mis pensamientos y emociones, aunque no lo parezca. Así alguien piensa en ti y tú lo ignoras como
si fueras a vivir una eternidad, como si furas indestructible y no te cansas de
provocar discordia porque ese el código con el que te manejas, el tono burlón con
el que te das al mundo, eso es parte del espacio que con entusiasmo has
construido. Al final caes en el sufrimiento, en la caótica realidad, en eso que
te hace ser un ser incomprendido, en un grosero sin remedio, no piensas en las
consecuencias, solo duermes sin saber que es lo que sucede.
No puedes ser una irrelevancia
en mi vida, pero hacer todo lo necesario porque sea así, al convertirte en un
lobo que devora todo a su paso, en llevar a cabo esos movimientos que desestabilizan,
esos absurdos que te inventas porque te sientes el ser mas osado. Algún día vas
a despertar y sabrás que esos pensamientos irónicos te llevaron al campo minado
y te dejaron en una dispersión sin condiciones para conservar lo que dices será
para siempre.
Aunque también hay
gente que insiste en permanecer y no debería. Dirán que tienen infinidad de
razones y te dirán cosas bonitas cuando la historia es diferente. Se quieren quedar en tu trayecto cuando las corrientes
son fuertes y ellos saben en el fondo que no tiene un lugar asignado, que no te
conocen, que has cambiado a través del tiempo. Aferrados a estar en un lugar
donde todo es obsoleto para su desarrollo, no comprenderán nada de lo que pasa,
piensas que con lo escrito tienen derecho a estar ahí. Quizá puedas introducirte
y puedas quedarte, pero eso es cuestión de tiempo y de establecer confianza, entonces
trabaja duro en tus inconsistencias y vuelve a intentar.
Ojalá supieras que
en mis sentimientos trascurres, si en esos sentimientos adornados como si ayer hubieras
tomado café toda la tarde, en esa falsedad que fluye como si tuviera prisa de
llegar al mar de interrogantes que nunca contestaras. La sofisticación de tus
gestos de amor son una improvisación para que el descaro no se note y las
asperezas sean olvidadas, pero no, sabemos que vives en un palacio lleno de
ingenuidades y adversidades que cortan de tajo toda posibilidad de conexión con
lo que podría ser maravilloso. Por es el tomar decisiones acertadas es un
talento que se debe pulir para estar en serenidad profunda y no tropezar con esos
personajes que se han diluido como si fueran pinturas la intemperie.
Somos pocos los que
quedamos. Nos vemos poco por las circunstancias catastróficas que están
acabando con la interacción humana, pero ahí estamos alertas de lo que nos pasa,
estamos atentos a cada cuestión porque hay razones para no desaparecer, esas
razones es un amor incondicional, un acercamiento desinteresado y un apoyo
emocional fuerte. Necesito un respiro porque esas hormiguitas están invadiendo mi
paciencia, ese tractor regresa a mis oídos y mi vista esta fatigada por ver que
no hay compromiso en aquellos que festejan como si hubiera paz mundial, solo
diste un paso, ojalá te ubiques en la conciencia.
Quedémonos con la
gente que amamos, cortemos lazos que son imprudentes. Cerremos ese cementerio
que con mucho esfuerzo los vivos que siguen danzando han construido para morir ahí,
si esos humanos que tiene tanta fe y que tiene escasez de bondad, vivos que fueron
parte de la vida y que por circunstancias desconocidas han quedado inertes en
el camino.
Por hoy ya no pienso
en todo lo que escribimos juntos, no pienso porque ustedes ni me recuerdan.
Comentarios
Publicar un comentario