Creadores en potencia.
El estricto zumbido
que permanece en mi cabeza. Pareciera que en algún momento quisiera
transmitirme algo, quizá sea una advertencia o simplemente un dicho optimista,
me pierdo en un mundo irritado y desquiciado, es un lugar donde la mayoría se
acuerda de su dios cuando están en peligro, emergencia o urgencia y si están a
salvo no se acuerdan ni de la gente que pasa a su lado, es temible el ambiente,
es un estrago de los tantos miedos que han crecido sin pausa, sin tregua.
Las pequeñas ideas
van explotando en un cráneo acomplejado por raíces indescriptibles, que solo
dan pauta a la soberbia y a la altanería, ese zumbido penetra al grado de
formar huecos que no tienen final, que instruyen al ser invadido a tomar
acciones impertinentes y lo hunde en una duda sofisticada y de alta
efectividad. Ahora es una marioneta con una mirada lasciva y una filosofía de destrucción,
intento pensar en otras cosas para que ese ruido no entre con sutileza en mi
ser y me ´petrifique como todos estos individuos que ya no saben ni en qué día viven.
Ocupo los recuerdos
como una forma de estropear el plan maestro de alguien que solo quiere títeres,
personas manipulables. Intento buscar por los medios a mi alcance la verdad, la
sintonía, la conspiración que hace que escuche ese silbido tenue y que esta configurado
para arrastrar a las masas a lo que es un entretenimiento barato y sin
contenido. Hay tantos al servicio de la maldad, van rellenando sus bolsillos y al
final quedaran a la deriva cuando esta parte del espectáculo se acabe, ellos son
desechables, como todos los que han sido conquistados por el sonido que enloquece
y distorsiona, la rebeldía no tiene significado pareciera que es un capricho.
Pocos se desbordan
por la creación. Al final esa es la inspiración que nos salvara del caos y del
delirio, mientras la mancha avanzara como si fuera un rio de lava, arrasara con
lo elemental, con la paz, con la esperanza y tendremos que correr dejando todo
lo que hemos dicho y hecho. La aventura será una prueba de siniestros y sorpresas,
pero la encomienda de seguir creando deberá ser una misión constante y
protagonista. El zumbido se convertirá en una sinfonía que atrapara a las
mentes poderosas, las someterá, las convencerá que los métodos y los contenidos
son los correctos, la oposición será una minoría que sin titubeos tendrá que
forjar una melodía que corrompa lo que se pretende imponer, será una lucha
interminable y habrá bajas, pero siempre con la consigna de enaltecer el arte.
Las acribillados serán
un ejemplo por seguir. La mayoría aturdida no bajara los brazos y persistirá con
tal de mantener el poder y el desequilibrio, nuestras letras, pinturas, melodías,
perspectivas serán una forma de equilibrio ante la idiotez que cada vez avanza
con furia y que hace desaparecer talentos, no debemos caer, no permitamos que
los contenidos sin sentido nos maten poco a poco. Las cicatrices se notarán,
pero la satisfacción de mantener la atmosfera para crear será un aliciente que
motive a los que tienen la mente abierta. El zumbido acechara todo el tiempo
con la labor de triturar lo que el espíritu quiere transmitir en una forma
genuina y buscara la manera de fabricar marionetas, pero tendremos ciertas
ventajas, porque los que estaban en contra ahora estarán favor y se irán
convenciendo de que el arte es algo elocuente y permanente.
Nosotros ya no
podremos ver el resultado de la lucha, pero lo sentiremos de alguna forma y
volveremos para seguir con un movimiento certero y tangible, el mundo seguirá girando
con un millar de controversias, pero siempre con creadores en potencia.
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