El tiempo.
El tiempo nos está
consumiendo, nos estamos yendo hacia el horizonte inalcanzable y nadie lo nota.
Hoy despertaste con cuestionamientos constantes, sientes incomodidad, ya apresuras
el paso ante la persecución de los signos de interrogación, te quitas los
zapatos y comienzas a correr mas rápido, quieres alejarte de los sonidos que te
perturban, de los malos sueños, de las palabras que te han herido, de los actos
que te han marcado, quieres ser un héroe en el lugar que ha sido arrasado por
los inconscientes.
Utilizas frases que
intentan tambalear la realidad del otro, pero esto es imposible por razones
obvias, esas que te siguen rasgando y te generan dolor, solo te queda observar
y comprender que las circunstancias son diferentes, estas agitado después de
correr por infinidad de calles que te han visto emprender ideas, tienes miedo a
que las preguntas te sometan hasta que haya respuestas, tus pensamientos
hierven, se desatan los malestares cotidianos, se intensifica la paranoia,
quieres desaparecer. El calendario te habla sutilmente para que reacciones y
sepas en que día vives, ya no tienes alternativas, debes salir y confrontar los
hechos que te han convertido en un fugitivo, la soberbia ya no tiene
efectividad y la indulgencia no te será otorgada.
Sabes que muy pronto
llegara el amanecer prometido y quizá ahí este la oportunidad para de una vez
escapar de todo lo que te aterroriza, tienes preparada las maletas y unas
cuentas conservas para que el hambre no sea un lastre en la historia que
intentas escribir, reciclas todos los objetos que puedes, recuerdas lo que solo
te conviene y cuentas las cosas a tu manera, con tal de despistar a los que todavía
creen en ti, te pones a meditar unos cuantos minutos y después te pierdes en
medio de la noche. Quieres ser el protagonista de ese sueño repetitivo, luchas
contra los monstruos e individuos que quieren anularte, gritas todas las
consignas que callas, rompes todo a tu paso, incendias puentes y destruyes los
espacios que parecen pacíficos, despiertas de un brinco, no entiendes nada,
estas acabado antes de comenzar la aventura, te muerdes las uñas, te jalas los
cabellos y golpeas el suelo, quieres saber que tan vulnerable eres.
El tiempo nos está
consumiendo, nos estamos yendo hacia el horizonte inalcanzable y nadie lo nota.
Al final te burlas de tus incansables intentos, solo te queda reír, ya no
encuentras una salida clara, estas devastado, el tiempo no cede una pausa, este
sigue su curso y todas las vivencias vienen de forma garrafal a tirarte una vez
más, ahora eres un monigote incesante, inútil, dañado, roto y acribillado, ya
no quieres levantarte, no quieres saber de qué pasara en un nuevo día, has
caminado mucho, estas muy lejos y no puedes huir, sigues en el mismo
territorio, no encuentras la frontera que tanto habías enaltecido.
Estas atrapado en lo
que con tesón has construido, todas esas falacias que se vislumbran son un acto
de invención caótica, que te tiene hecho pedazos, pero te resistes a que se den
cuenta y sigues con la formula, pues hasta ahora te funciona. Esos signos de interrogación
se han convertido en esos objetos y personas que te rodean, no hay manera de
evadir lo que existe en un mundo que esta manoseado, sientes como una ciento de
lenguas te señalan, que un millar te dedos te hacen cosquillas, que un ojo
gigante te ve y no hay hacia donde correr, este podría ser un mal sueño o podría
ser la frontera, esto puede ser parte de la vida o la muerte, puede que estes
despierto o en un sueño profundo, esto es el tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario