Hay advertencias que no hay que pasar por alto.

 

No paran de reír y de ensalzar los buenos momentos vividos. Todos opinan, intervienen y observan como los discursos se van transformando en burbujas que se revientan cuando las interrupciones son abruptas, es así como la tarde avanza para alcanzar el anochecer. Muchas palabras emitidas quedan en duda y los argumentos están desparpajados en un tablero sin pies ni cabeza, son ironías de la opulencia en la que se vive, son sueños que se quedan al borde de la incertidumbre y los pronósticos son reservados. Las apariencias vuelvan a resaltar cuando se trata de demostrar quien tiene poder y solvencia y ahí se entabla una lucha de inconsistencias que va desgajando la identidad de todos los involucrados.

Ninguno da su brazo a torcer, cada uno toma sus pertenencias y las defienda a capa y espada mientras el espíritu queda al desnudo en espera de las puñaladas, lo importante es mantener lo material limpio, intacto sin ningún raspón o mancha, lo que da estatus es lo que hay que cuidar con uñas y dientes, lo demás tendrá algún remedio y una posible solución. Es así como se va inculcando una compleja idea de ser superior por el simple hecho de tener lo que es un medio de trueque, que complicado es romper ese molde que queda marcado hasta los huesos y se sigue consintiendo al grado de normalizarlo con indisciplina y premiando cuando no se debería.

La catástrofe reinara en un futuro inmediato. La rebeldía será insostenible y los castigos no serán suficientes, el mundo se descarrilará, el sarcasmo será una herramienta útil y la impaciencia provocará choques en la comunicación cotidiana. La ira será un conducto infalible para perderse en lo que es bueno y malo, las palabras no bastarán, la encrucijadas serán insoportables, días grises cubrirán lo que estaba lleno de ternura, los libros arderán y las contestaciones serán huecas y retadoras. Ahí los que se reían se desentenderán de los acontecimientos, todos correrán a salvarse, no habrá compasión y las puertas estarán cerradas. Los involucrados no tendrán tiempo para entender que es lo que esta pasando y comenzaran a lamentarse por su falta de autoridad, será una cruda realidad que tendrán que tragarse y dar sorbos de reflexión.

Lo que parecía un gran sueño se convertirá en una pesadilla y es ahí donde la noche será muy larga, nadie podrá despertar, los personajes estarán bajo el efecto de la inconsciencia tremebunda y miserable, la luna solo observara como las situaciones se tuercen y se aferran a ver lo que jamás se verá. Cuando salga el sol será demasiado tarde, la reacción será como una bofetada al ego, solo existirán las consecuencias de todo aquello que se consintió, solo habrá aspereza y densidad. El miedo invadirá al osado, la fragilidad llegara al fuerte, la introspección se albergará en aquel que quiera salir de la ingrata experiencia.

Hay advertencias que no hay que pasar por alto. Hay avisos que se dan en tiempo y forma y si se ignoran entonces los afectados se deberán ser responsables, todavía hay suficiente tiempo para corregir y admitir cuales son las equivocaciones después solo quedaran recuerdos con un sinfín de emociones. Hoy tienes fortuna y la vida da vueltas muy rápido, aprovecha, goza, invierte, porque después pueden suceder imprevistos, hoy puedes llegar a arreglos extraordinarios y dejar los pleitos en un baúl sin fondo, hoy tienes la claridad de decidir y asumir los riesgos. No permitas que los gansos tiren a las escopetas, todavía es muy temprano para pensar en ese escenario, no escatimes en redoblar los esfuerzos para mantener el orden y deja las trampas y evita los tontos atajos, llega a la verdad con paciencia y humildad.

 

 

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