Ir al contenido principal

Esas graciosas excusas.

No pongamos graciosas excusas para dejar de hacer proyectos o dejar de ir a ciertos sitios. Dejemos que la pereza, vanidad, egolatría, soberbia queden inertes al momento de la toma de decisiones. Si por algún hecho tenemos que dejar de hacer o ir, entonces se ofrecen las disculpas necesarias y todo queda en una sintonía de serenidad.

Quitémonos esa sensación que nos lleva al letargo y nos provoca mezquindad que devora y lastima fibras, despertemos a la realidad y seamos conscientes de todo lo que hemos elaborado con nuestras acciones y dichos. Seamos honestos con nosotros mismos y tengamos claro lo que queremos, lo que no queremos, lo que deseamos, lo que pensamos, lo que tenemos pendiente.

A lo que llamamos intacto es difícil sustituirlo con cuestiones efímeras, ambiguas, obscuras, inconsistentes entonces siempre debemos cultivar y resguardar lo que ahí siempre estará para nosotros, lo merezcamos o no ahí estará para consolarnos, escucharnos, despedazarnos y comenzar de nuevo. Las excusas desaparecen en esos momentos donde flaqueamos, es cuando debemos enfrentar la situación de forma estoica y encontrar la forma de salir victoriosos sin reservarnos el arrojo de locura que circula en nuestro ser.  Cuando fallamos quizá debemos desconfiar hasta de nuestro parpadear y analizar qué es lo que nos llevó a tan insípido escenario, después retomaremos  la confianza con todo aquello que aprendimos y  se retomaran paulatinamente los sueños, las risas y las esperanzas.

Todos los días reafirmamos todo aquello que hemos aprendido a través de nuestras experiencias, comencemos una metamorfosis que nos vuelva endebles ante lo que pasa en el mundo, la sensibilidad está a flor de piel y esta nos hace accionar nuestro lado de bondad de forma constante, pero también habrá quien con el paso del tiempo haga de su piel una coraza, una piel impenetrable, donde ni el dolor hace cosquillas a tan engreído ser y es cuando descubrimos que la maldad sigue conquistando de manera cruel.

Todos hemos puesto excusas ante x o y circunstancia y sabemos que estas solo nos dejan estancados, abatidos en pozos de cuestionamientos irreversibles, en miedos profundos, en culpas estorbosas, en instantes incomodos, en explicaciones inverosímiles entonces es momento de identificar todas ellas y despojarlas del poder que les hemos dado y empezar a ejercer nuestra resiliencia para estar a gusto con quien convivimos y compartimos nuestro maravilloso tiempo.

Deja ese sofá y conviértelo en un trampolín que te lleve a conseguir tus metas, algunas costaran más y otras serán pan comido. No perfeccionemos la estrategia ya que rotundamente la perfección no existe, solo llevémosla a cabo como dice el instructivo y durante el proceso quizá podemos hacer adecuaciones que nos favorezcan. Esas excusas graciosas que nos hacen tropezar, son oportunidades para aprender a decir la verdad, para decir no, para decir si cuando así lo queramos.

No te esfumes de este mundo que te tiene un sin fin de aventuras y enseñanzas. Ya no te sigas quejando de lo que pasa en tu entorno cuando no haces ni el menor movimiento por cambiar el trayecto de los acontecimientos, no seas indiferente ante el drama que es constante y las provocaciones que son interminables. Aporta tu granito de arena dejando atrás eso que te ata, atora, detiene, esas malditas excusas, esos tontos pretextos que solo te mantienen en una zona cómoda, donde quizá te crees el centro de atención, el omnipotente, el que está tocado por la buena suerte cuando esta es inexistente, deja ya tu papel de insensible e indolente.


Se responsable de tus actos, si tienes que ofrecer disculpas hazlo, si tienes que expresar lo que sientes entonces hazlo, si tienes que cambiar tu destino no esperes más y  empieza a multiplicar lo que realmente vale la pena para que todo vaya por el buen camino.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Un futuro inmediato.

  Insertas de nuevo ese chip que te mueve en todos los escenarios posibles, recolectas evidencias, intentas sacudir la órbita de cada situación para tener la ventaja de ganar, sabes que tienes todos los elementos que comprometen la estabilidad, te sientes orondo al saber que no hay escapatoria, que tienes la gran oportunidad de ejecutar una sentencia que vienes pensando desde hace mucho tiempo. No conoces la fatiga, la evitas, porque sabes que no puedes dudar ante lo que es una resolución satisfactoria, es la cumbre que has buscado en todos los contextos de una situación que te dejo herido y malhumorado, no hay trampas que ya te puedan dañar, es ahora o nunca. No quieres perder, quieres alzar los brazos y liberarte de aquellas sensaciones desastrosas que rompieron la veracidad de cada acción, recopilaste con sutileza todas esas palabras que se repitieron hasta cubrir tus pensamientos, no te asfixiaste, resultaste experto en resolver la ecuación y respiraste ante lo que parecía un z...

Ejercer compasión.

  Pues no se cumple la máxima de puertas abiertas y oídos atentos, eso es una farsa del tamaño del universo, es una gran incongruencia que ronda los minutos de la espera que dedico a alguien que al final no me atenderá, sus ocupaciones y percepciones no le permite otorgarme cinco minutos para saludar y expresar lo que viene en camino, al final no dejas el porcentaje que otros generan, eres parte de una planilla que debe dedicarse a sumar y reflejar resultados, no hay un interés en saber que es lo que te traes entre manos, no tienes pedestal en este santuario, hecho a la medida para todos aquellos que ponen alfombras y dicen frases rimbombantes. Es la cruel realidad de una metodología que resulta ser mecánica y matemática, aquí no hay reconocimiento y a pesar de los esfuerzos no voltean a verte, prefieren involucrar a los que llevan menos tiempo en el proceso, les dan de esas mieles para que se empalaguen y puedan ser manipulables, es un circulo que es amplio y repetitivo, es una ...

Sueño recurrente.

  Que frustrante es despertar y saber que no podre regresar al sueño donde la veo alegre y radiante. Hace mucho tiempo no soñaba con ella y lo lindo es que cada vez que aparece es solo para calmarme y los nervios no me alteren al punto de estallar. Últimamente he estado impaciente por cuestiones que son un puñado de situaciones fáciles de resolver, lo difícil son las personas que se aferran a descartar las alternativas que hay para facilitar los procesos. Al final entiendo que se quieren colgar medallas para tener el reconocimiento suficiente y así destacar, no importa a quien pisoteen o afecten, ellos quieren ser protagonistas y presumir de la eficiencia. Espero que pronto se den cuenta de el caos que arman por sus políticas de operación optima y entiendan que complican el trabajo de un centenar de personas, que no es conveniente se adopten procedimientos tediosos y que a futuro solo aportaran números que serán irrelevantes. Llegaron de repente y me desbancaron con sus innovador...