Los extraños enemigos.
Esos extraños enemigos
se hacen presentes cuando el sol comienza a meterse. Esas emociones distraídas por
lo acontecido ayer están todavía despiertas en nuestros pensamientos por una razón
imprecisa pero concreta. Esos miedos apocalípticos se dispersan por nuestro
cuerpo que se llena de sensaciones incontables.
Puedes escuchar
infinidad de cosas, ver un múltiple de actitudes inexplicables y detectar como
la astucia es confundida con engaño que revienta en un segundo todos los sentidos
y se arma la desgracia al interrumpir la fiesta que se manifestaba en nuestro
colapsado y cansado esqueleto.
Esos extraños
enemigos visten de obscuro y por ningún motivo permitirán que la luz del sol
los toque porque son temerosos al bien, enemigos que llevan por nombre cizaña y
veneno. Ellos se encargan de motivar revueltas sin sentido y provocar enojos
irreversibles, nos vuelven contradictorios y nublan nuestra bondad. Son
insectos que pican cuando menos lo esperamos y hacen que nuestro ser vomite lo más
escabroso y desprenda de nosotros el lado de maldad y egocentrismo que
intentamos someter.
Hay cizañas
incurables y venenos muy amargos que obtienen lo que quieren con un disfraz de
amor y lealtad pero siempre cargan con un hacha para cortar cabezas, esos seres
que no aceptan el pasado de sus víctimas son maestros en modificar todo y
distraer con tal de herir el espíritu para llegar a lo material. Otras sombras
solo se atreven a vulnerar momentos para carcajear y sentirse felices por un
rato después regresa la sed de fregar y regar malos humores.
Los extraños
enemigos mueren cuando el entorno está repleto de armonía, cuando nos alejamos
de esos escenarios ambiguos e irritantes, cuando reconocemos nuestra esencia y
comprendemos el respeto a nosotros mismos. Qué bonito es saber que no tienes
que ofrecer disculpas puesto que te comportas a la altura de las circunstancias
que se presentan y procedes con la elocuencia necesaria.
Es como cuando
felicitas a alguien de corazón en su cumpleaños y si no te contestan con unas
afortunadas gracias simplemente no pasa nada pues se hizo lo políticamente
correcto y debemos estar en paz. Hay personas que hacen sus guerras sin que
exista motivo, todo porque ellos construyen un mundo acostumbrado a las peleas
y a los frágiles argumentos. Si saludas y no te contestan no te preocupes tu
estas actuando bien y hay quien solo demuestra su falta de civismo. La cizaña
lastima profundamente si no se sabe contrarrestar con inteligencia emocional,
el veneno es letal cuando el entendimiento anda de vago en lugares impropios y desconocidos.
Abraza al cariño que
siempre te acompaña, toma con fuerza ese costal de oportunidades y decide vivir
y no tomes como opción el sobrevivir. Invierte en tu alma, compartiendo aquello
que sientes, no edifiques bodegas en tu existencia siempre di lo que sientes y
piensas. Compromete contigo a que las situaciones tendrán solución y que no
trataras de huir de la realidad.
Dosifica tu
felicidad y si algo te causo una mala impresión analiza nuevamente el hecho y
desmenuza sistemáticamente para tener otras visiones. Se aliado del tiempo que
es el que al final de toda cuestión nos da la razón y en ocasiones nos
contradice. Evita consumir todo aquello en lo que detectes cizaña y veneno,
respeta tus códigos y mantente atento, fomenta la plenitud en todo lo que hagas
y recuerda que la competencia verdadera es solo contigo. No busques culpables
ante el panorama que vives cuando la responsabilidad es completamente tuya.
Hoy cuando comience
a meterse el sol, pon tu mejor sonrisa para que la reconciliación con tus
pensamientos sea una liberación de apreciaciones ciertas y que sea una noche
intensa donde desnudes tu alma y descubras que tan contaminado estas y que es
lo que debes limpiar porque nadie se salva de las malas vibras.
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