No dejemos que nos coman los gusanos.
El tiempo es lo que
sobra vida es la que nos faltara. Reflexiona y cuestiónate si en cinco años te ves con la misma corbata puesta,
te ves postrado en ese sillón acumulando kilos, te ves contando fantásticas anécdotas
de tus múltiples viajes, te ves ansioso
porque querrás tener lo último en tecnología o quizá te veas en ese puesto
anhelado. En un lustro pueden pasar infinidad de situaciones como: perder un
ser querido, tener una grave enfermedad, terminar con el amor de tu vida, estar
en un país enardecido y en crisis, estar en un trabajo que no nos gusta,
hurgando la vida con una maldita depresión o solo ya no estar en este mundo.
Sesenta meses de
catarsis y de superar las obscuras situaciones que se nos presenten,
disfrutando lo colorido de los buenos momentos, creando escenarios de armonía,
buscando la felicidad de manera constante, involucrándonos en causas que nos
dejen serenos, exponiendo nuestros ideales al mundo que percibimos. Haciendo
nuevos amigos, conservando los que nos han aceptado y querido por años,
acomodando lo que no está en su lugar, escuchando con atención y observando con
detenimiento.
Parece que tenemos
cinco años para no estar en el sitio en que estamos parados ahora, tenemos esa
grandiosa oportunidad para acudir a nuevas fuentes de inspiración y comprensión,
tenemos nuestra verdad que puede ser modificada a nuestro antojo con tal de
sentirnos plenos, podemos realizar acciones que beneficien el entorno en el que
nos desenvolvemos influyendo en la calidad de la vida de todos aquellos que nos
estiman. Si ahora estamos en un agujero
profundo, de manera inmediata debemos pensar cómo salir de él, para que el tiempo no nos de golpes de desesperación
y ansiedad, si esperamos a que una cuerda nos caiga estamos perdidos entonces
intentemos escalar para llegar a esa luz que nos espera.
No dejemos que nos
coman los gusanos cuando todavía el corazón late, cuando nuestros sentidos están
en una inspección constante de todos los trayectos a seguir, no dejemos que los
huesos sean el alma de nuestro ser cuando podemos comer de todo en esta vida
llena de manjares. No te quedes quieto en las tragedias, en esos días que no
tienes ganas de levantarte, no te quedes con ese aspecto desalineando y con
falsas ilusiones, abre la puerta y sal por lo que mereces, por lo que quieres, por
lo que puedes gracias a tu esfuerzo. Reunámonos por el gusto de convivir y
compartir el tiempo que nos queda, di lo mucho que amas, demuestra ese cariño profundo,
reconoce que es bueno y que es malo, respeta las decisiones de los demás que
tarde o temprano sabrán cual es la lección.
Acumula recuerdos
pero no vivas de ellos, intensifica tu buena actitud ante la vida, se realista
pero también deja que tu imaginación se inmiscuya en la realidad, decreta cosas
buenas, ve al médico a checarte si algo sientes que no anda bien, sigue las
indicaciones que te dan al pie de la letra, no temas por lo que viene y goza el
presente. Quita de tu diccionario el
odio, la venganza y la traición. Tienes unos minutos para visualizarte donde estarás
en los próximos cinco años y lo más importante que harás durante estos cinco años.
No dejes que las lecciones te ultrajen el alma
simplemente deja que el dolor penetre y te haga sentir que estas vivo, después lávate
la cara y descubre tu verdadero yo, esculca tu mente, cuida tu cuerpo y relaja
el corazón. No presiones las situaciones y comprende que todo llegara en el
momento exacto quizá por azar o por un esfuerzo bien ejecutado. No faltes por ningún
motivo al tiempo que te corresponde ya que la vida siempre pasa asistencia.
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