Momento de desempacar.
Tienes catorce días que llegaste y las maletas siguen intactas. Parece que la depresión te ha envuelto en una trepidante ola de cuestionamientos. Te lo dije, él solo quería que fueras para que le entregaras lo poco que te quedaba en el corazón y después patearía lo que piensas te quedaba de dignidad. No me creíste y ahora no tienes ni las ganas de decir los buenos días. Tengo la impresión de que el viaje a Asia que tienes programado para dentro de dos semanas será cancelado simplemente por el hecho de ver al monigote que por tantos años te arranco la tranquilidad. No comprendo el porque duraste tantos años con él. Aparentaban de forma perfecta lo que muchos llamarían felicidad, pero desafortunadamente a mi no me puedes venir con cuentos. Quien diría que todo era teatro y que aquellos besos eran dados sin cariño, los problemas en su relación eran enormes, pero no querían terminar por la reacción de su circulo cercano. Mira que yo me di cuenta desde aquella navidad que se despidi...