Corredor emergente.


Me extravió observando aquel juego de béisbol y recuerdo que tan irrepetibles momentos he vivido haciendo mis pronósticos para la serie mundial.  

Me cuestiono tantas cosas y los caminos no terminan por abrirse, cuando das todo de sí en un proyecto, buscas las maneras y las formas, te entonas con la mejor actitud, brindas tiempo de calidad, no te desesperas ni te molestas, al final obtienes el resultado que quieres, lo trasladas a las instancias correspondientes, te dicen lo analizaremos, te llaman y regresas para escuchar las impresiones y de repente todo parece brillar en el horizonte cuando te dicen es que yo pensaba que era de otra manera y expones el desarrollo para convencer pero creo que no resulta porque lo que parecía la línea a la gloria se vuelve un cuadrado de fantasía.

Salgo de aquel lugar con los ánimos hasta el suelo, hurgas desesperadamente en tu mente las palabras alentadoras que te den aire después del golpe bajo, haces un recuento de lo abstracto que te sostiene y el valor de eso es incalculable y comienzas a digerir el trago amargo dando paso a la realidad vertiginosa. Resuelves el lapso de calamidad con una tímida sonrisa y vuelves a pensar en las opciones que siempre andan rodando tu presente para llegar al futuro.

Aunque un poco traqueteado me siento todavía en la gloria, tengo mucho que agradecer y mucho por hacer, no dudo de mis capacidades, no saboteo mi andar, no me quejo porque eso sería apuntarme con una bazuca sin tener escapatoria, recurro a la ironía y al sarcasmo como terapia para evadir  la rendición que las negativas imponen sin alternativa de negociación. De amor, de esperanzas, de Fe no sé come y por eso la ansiedad comienza a convertirse en bruma y me deja ciego por un momento, la obscuridad me abraza y me hace cosquillas con la intención de hacerme llorar pero mi astucia hace que vea esa luz que jamás me abandona.

Me trueno los dedos para saber que todavía soy de carne y hueso, me entretengo jugando con mi voz creando con ella personajes que viven cada vez que lo deseo, escribo mis tangentes y mis precipicios, dibujo mis probabilidades, reflexiono ante la vida de otros, soy ingrato con el tiempo porque no dejo que se escape con mis pulsos de vida, me vuelvo ermitaño de mi extensa historia, busco en mis apuntes lo mucho que amo a pocos seres humanos.

La bulla ensordecedora me confunde, busco a cierta distancia los rostros que me miran con ternura, mi frente se llena de sudor, los gritos me aturden y me ponen nervioso, estoy haciendo mi mejor bateo de toda la temporada, en el juego importante, estoy en la segunda base pero estoy consciente que mis piernas no dan para más y sé que los años han causado estragos en mis reflejos, cuantas victorias he festejado, cuantas derrotas he acumulado, en cuantos sitios he estado, con cuantos individuos he negociado y conversado de sus sueños, cuantas veces el juego se ha pospuesto por la lluvia, parece que no terminare de enumerar todas las hazañas y aprendizajes cuando estamos en la novena entrada, en un aferrado empate, con solo un out y espero un hit para poder correr como nunca y llegar a tercera, quiero ser el héroe en este duelo, quiero que mi nombre quede grabado para la posteridad, pero creo necesito un corredor emergente como todos en algún instante, así es la vida, en ocasiones necesitamos el apoyo, necesitamos cambiar de estrategia y comprender que hemos hecho un magnifico esfuerzo para encumbrar un triunfo con una inyección de satisfacción inmensa y reconocer que todavía podemos dar un poco más solo es cuestión de seguir compitiendo.

Comentarios

Entradas populares