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Mi última carta.

  Siete de la mañana con un minuto. Me siento desanimado después de saber lo que piensas de mi persona cuando soy un simple desconocido, cuando te esfuerzas por no saber de mí y opinas abiertamente de mis decisiones, creo que estas acostumbrado a hacerlo con todo aquel que lo permite o simplemente te das el permiso para inmiscuirte en lo que no te importa.   No tienes que andar informando a la gente que acumulo tres separaciones, una docena de intentos por sanar, dos internamientos en el psiquiátrico, siete cambios de tratamiento, puras mentiras, me quieres dejar en ridículo y chantajearme, pero no me interesa, y por eso tengo años de no querer saber de tus malas intenciones, no quiero dirigirte la palabra, es preferible que todo sea a través de cartas y abogados. Ahora resulta que me escribes de forma personal diciéndome que firme los documentos que te hacer acreedor a los departamentos de la costa, que es la herencia que te dejo nuestro amado padrastro, que no quieres pele...

Al borde del infarto.

  Doce tacos, un agua de horchata y un delicioso flan, es mi gusto de cada domingo. De lunes a sábado las cosas no cambian mucho, entre el pan dulce y las tres tazas de café obligatorias, después la comida rica en carbohidratos y la cena es el antojo de unas quesadillas fritas o una enorme hamburguesa, es un delirio alimenticio que me ha costado mi bolsillo y salud. Tan solo peso ciento treinta kilos y es algo de lo que me siento orgulloso, mis rodillas duelen y la espalda molesta, mis jadeos al caminar han aumentado y mis bochornos son constantes, pero la comida es mi alegría, es mi motivo, es una ruta de escape para la soledad que me asfixia. Recuerdo que a los trece años después de que mi padre murió, deje la disciplina, olvide las exigencias, no regrese a la natación y mira que era un prospecto par representar a mi país en competencias internacionales, no me intereso y a mi madre tampoco, ella me consintió en todo lo que yo le pedía, las pastas, los postres, las galletas, su ...

Garabatos.

  Los gatos maúllan con insistencia, otra vez se escucha el rechinar de la escalera y no puedo moverme de este sofá maloliente. Hace dos semanas despareció la tía Celia, no es la primera vez que se extravía, sigo al pendiente de las llamadas y los reportes policiacos, estoy cansada, desesperada y no tengo respuestas. He tratado de ordenar cada rincón de la casa, pero mi alergia al polvo me tiene rendida, imagínense la cocina llena de cochambre, bichos rastreros y manchas imborrables en los azulejos, vivo entre el asco y la angustia. La soledad de mi tía se refleja en las telarañas interminables, la suciedad parece parte de la decoración, creo que desde que murió mi primo Benigno, no venía a este lugar que no es un hogar, es una pocilga. Apenas llevo dos noches aquí y quiero regresarme a mi departamento, no hay gas, ni internet, de milagro hay electricidad y línea telefónica, limpie un pedazo del jardín trasero e instale una casa de campaña para poder descansar de forma decorosa, ...

Torta de aguacate.

  La soledad me abraza mientras me preparo mi torta de aguacate, sin razón aparente comienzo a llorar y quizá los recuerdos vienen de golpe y hacen que el cuerpo reaccione, comienzo a morder el pan de forma desesperada y no paro de pensar en cada episodio bonito de mi vida y de repente suspiro como si quisiera invocar a los espíritus. Me seco un poco las lágrimas y comienzo a cantar de forma descontrolada aquella canción que significa tanto y que pocos recuerdan. Mis manos están batidas de aguacate y comienzo a lamer mis dedos en ese instante de intimidad, de clandestinidad que muchos desconocen, el llanto cede por completo y sigo mordiendo el pan dejando migajas en la mesa, en este momento no importa la forma de masticar simplemente se goza. Podría comerme varias tortitas, pero también el abuso me traería consecuencias estomacales y prefiero reservarme momentos como el que acabo de experimentar donde las emociones florecen mientras muchos se rascan sus miserias buscando justific...

Ella sabía mí nombre.

  Doblas a la derecha y te encuentras con esa entrada pintoresca, pasas sigilosamente, buscas que alguien que de razón y te explique como llegar al departamento siete, sigues con pasos apresurados, bajas unas pequeñas escaleras y hay unas velas encendidas, el olor a incienso es penetrante, comienzas a desesperarte en ese largo pasillo, de repente una dulce voz menciona tu nombre y el miedo se apodera de todas tus entrañas, sabes que has llegado al sitio donde según te adivinaran el futuro. Te topas con una pared y sin saber que hacer te sientas en el suelo, esperas que alguien vaya por ti, pero los minutos pasan y la incertidumbre crece, de repente una silueta regordeta, se ve al fondo, comienza a rezar y el calor aumenta, ahí esta la persona que buscabas, poco a poco se acerca, y vas reconociendo sus facciones, piel blanca, ojos grises y una nariz respingada, sabes que es ella quien tendrá el gusto de atenderte.   Los nervios te traicionan y tropiezas hasta besar el suelo...

Privilegios efímeros.

  La probabilidad de que tus cometarios me afectan es baja y no seria la primera vez quieras defender tus posturas clasistas y discriminatorias. Te la vives etiquetando a todo mundo, queriendo insultar, señalando defectos y queriéndote sentir de las altas esferas cuando sabemos la realidad en la que vives. Cuando te conocí eras humilde, compartido, entusiasta, creativo y te adaptabas a cualquier panorama, ahora pides buena comida, un lugar cómodo para dormir, aire acondicionado, agua de una marca en especifico y que persista el silencio, terminaste siendo todo eso que criticabas, la fama te llevo a la frivolidad de los que se creen dioses, piensas que los reconocimientos te aseguran un gran futuro, se te ha olvidado que todo cambia de un momento a otro, ya no sabes en que malgastar el dinero que ganas a diario, se te olvido el barrio donde creciste y comenzaste a escribir, no has vuelto desde que obtuviste tu primer contrato en la disquera, que después te obligo a ceder cada una ...

Doscientos pesos.

  Intentas disimular alegría mientras en tus pensamientos pides cuentas claras de todo lo que has acumulado por años. Vives resentido con el mundo por razones que parecen absurdas, te encomiendas a tus creencias para que el camino se componga, diluyes toda posibilidad de acuerdo con aquellos según te hicieron mal, descuidas tus momentos de lucidez, te la pasas escuchando los sermones que tanta paz te dan en los instantes críticos, calmas el dolor con aquellos desinflamantes y sigues observando las fotografías anhelando que esos tiempos regresen. Comes lo que alcanzas a recolectar en las calles, no contestas los saludos, ignoras lo que sucede en el entorno, quieres pasar desapercibido, la gente huye cuando apareces, te convertiste en un espanto, en un ser que nubla, que causa desconfianza, eres producto de tus malas decisiones. Ganaste mucho dinero cuando te dedicabas a la política, todos te querían, te reconocían, te vitoreaban, causabas euforia y hacías que las masas se movieran...

Me enchina la piel.

Seis meses de recuperación y ahora estoy administrando la energía para cumplir con el compromiso y despedirme dignamente de lo que fue toda mi vida. Muchas personas no comprenden los sacrificios y los riesgos, pero me aferre y supere todos los obstáculos hasta llegar a la primera división con un club muy modesto, pero con una gran historia. Después de tres torneos, llame la atención de los clubes europeos y pues me convencieron, fue una sorpresa llegar a Francia y dar el salto Alemania para terminar en España y en todos esos años vestí la camiseta de la selección, nunca dude en venir como muchos otros, el numero once siempre me estaba esperando, conseguí títulos, grandes hazañas, compartí cancha con los mejores jugadores del mundo hasta que un día me llego la oferta del futbol estadunidense y pues decidí comenzar a despedirme de lo que fue un sueño. No dure mucho tiempo en Chicago. Determiné regresar al equipo que me dio la primera oportunidad, me puse esa camiseta turquesa con org...

El último tiliche.

  Terminamos exhaustos después de hacer ese gran esfuerzo. Mirar como la cara se te deformaba, tus jadeos, el sudor que te corría por la frente, esa insinuación de parar, pero querer seguir, era un festín de emociones, por fin logramos este momento. No fue fácil planificarlo y ser cuidadosos para que nadie se enterara, todo comenzó por un comentario irónico y ahora estamos aquí recostados tratando de recomponernos para continuar. Poco a poco te fuiste quitando la ropa, el calor no te permitía estar quieta, mientras yo hacia mi labor, tú me dabas ánimos, pedias que no me infartara, que ya faltaba poco, pero esto parecía una sesión interminable, pero era el deseo de los dos, no teníamos alternativa, era ahora o nunca. Por eso nunca pensé en decirte que no, estabas decidida a lograr lo que comenzó como un chiste y ahora es toda una realidad, estoy sorprendido por esa capacidad de aguante y de querer más hasta decir esto fue lo ultimo y suspirar. Después de la descompensación lo ún...

Amplias perspectivas.

  El fastidio de horas de carretera me ha dejado exhausto con ganas de salir corriendo, pero el alboroto me hace resurgir y establecer una conexión palpable con miles que han salido a la calle para festejar el triunfo de la selección. Me alegra saber que hay motivos para festejar, quizá sea momentáneo, quizá sea para la historia, que vamos a saber, lo importante es vivir el instante en donde la euforia hace que la genta grite, se una y se despeje el trajín de los días cotidianos. Uno en ocasiones debe de elegir por cumplir responsabilidades, porque estas no se pueden aplazar y uno llega tarde al festejo, pero con la tranquilidad de que todo va encaminado para seguir avanzando, es una mezcla de emociones que son indescriptibles, mucha gente no aterriza lo que esta aconteciendo, pareciera que el día de mañana volverá suceder, se convierten en críticos que de manera clásica vociferan que es pan y circo cuando ellos se postran para ver el partido. Mi cansancio en segundos se convir...

El político.

  Apoyan al político que ni los conoce, que los ocupa para sostener un sistema que se va pudriendo sin cesar. Te sometes a la ideología que intenta consagrar una atención prioritaria por los desamparados, no tienes la necesidad de apoyar al movimiento que ha resultado ser un estafador y un laboratorio de corrupción, pero no te interesa sigues poniendo una alfombra y haciendo caravana al político que solo ve por sus intereses. Quieres imponer que todos adoren lo que es una mafia ingrata y que no tiene vergüenza. Eres parte de la estructura que activa mensajes equivocados que erosionan lo establecido, porque les venden la idea de que el pasado es una pocilga y caen redonditos en ese cuento envenenado, terminan siendo dueños de los corrales que fueron ocupados por otros, los renuevan, los pintan y les hacen creer que es un hogar reconfortante. Al final el político se carcajea, pues los métodos han funcionado, esos miedos infundados están haciendo que las masas se mantengan control...

Quiero seguir soñando.

  El fastidio en esta tarde lluviosa donde las noticias no son alentadoras.   Observo por el parabrisas el caos que me espera y mi ansiedad se va incrementando cada vez que intento acomodarme en el asiento, necesito un sorbo de vodka y encender un cigarro, juguetear con el gato y después poner música a todo volumen. Han sido semanas llenas de agobio e incertidumbre, de repente ocurrió y los cambios son eminentes, según no habrá movimientos bruscos en la plantilla, pero todo es una incógnita, primero renuncia la licenciada Cervantes y tres semanas después lo que nadie se imaginaba.   Realmente estoy estresada y no encuentro tranquilidad. Tendré que posponer mis vacaciones a Nepal y este año no festejare mi cumpleaños, el suspenso me revuelca todas las noches en el colchón que extraña el desenfreno, pero bueno no fue mi decisión y eso ya ni me afecta, no quiero saber ni pizca del amor y arrumacos, debo enfocarme en terminar cada uno de los reportes solicitados y esperar e...

GPS.

  Ya no vivas entre los lamentos que te persiguen y que no logras enfrentar. Grita todo aquello en lo que has fallado, ya deja de ponerte esas caretas melodramáticas que intentan buscar un reconocimiento que no es necesario, que no es elocuente, que sobra en medio de los cuestionamientos constantes que no te dejan establecer la aceptación de una cruda realidad. Sientes como el enfado no cesa. No te interesa lo que piense y diga, te vale un bledo y crees encontrar resignación en esa penumbra que solo agita más la inconformidad, pero eres el único responsable, quisiste quedarte ahí, gozando de los malos tratos, de las indiferencias, de las exclusiones, no desempolves el discurso de un maltrato evidente, cuando tuviste la oportunidad de huir y evitar lo que ahora te acongoja. Te perdiste en un camino que no te corresponde, tomaste el atajo que te llevo a la incertidumbre, a la competencia que obvio que no puedes ganar. La desmotivación te esta absorbiendo, te causa tedio despertar...

Incienso de canela.

  Quieres que te hable con honestidad, pero no quieres ni siquiera verme. Entonces te escribiré un par de cartas que te enviare a la antigüita y ya sabes si las abres o las dejas arrumbadas, ahí te daré mi punto de vista sobre o que me preguntaste la otra vez y te mencionare las instrucciones por si ya jamás nos volvemos a ver, necesito hagas lo que te pido y después te dirijas al punto en donde nos vimos por primera vez. En el sitio quiero que enciendas un incienso de canela y me des una explicación sensata de los trabucos que hiciste y dejaste hacer. Observes al horizonte y encuentres aquella torre con ese enorme reloj y repitas mi nombre con fuerza, quemas las cartas y después te marchas sigilosamente, es la forma en la que terminaremos el ciclo de nuestro vertiginoso vinculo. Por supuesto que yo no estaré muerto y si te vuelvo a topar en algún lugar, serás para mí una presencia desconocida y sobria que no me generara ninguna emoción. Espero que pronto te lleguen las cartas,...

La sobrevalorada copa del mundo.

  Tanta palabrería en cincuenta y nueve minutos. No te cansas de reclamarme y recalcarme que eres resultado de todos tus esfuerzos y por eso te das el gusto de hacer lo que te plazca la gana. Mientras yo doy una gran mordida a la hamburguesa doble que me autorregale, mis emociones están concentradas en los portugueses y neerlandeses que disputan la final de la sobrevalorada copa del mundo, no estoy atento a todos tus insultos y amenazas, ya no me importa si tienes pleito casado conmigo, mi resignación es como una muralla, lo que me interesa es que los de naranja anoten para ver la cara del inflado lusitano que alguna vez fue considerado el mejor del planeta . Siento como la mostaza se atora en mi paladar y mis papilas gustativas gozan el sabor del pepinillo, es un momento de gloria y de una masacre a mi persona, que no me acongoja, pero me excita al grado de manotear cada vez que puedo, es uno de tantos domingos en los que te levantas con los aires de grandeza a su máxima capacid...